Lluvias torrenciales desatan el caos en Japón: seis muertos y 7,000 varados

Lluvias torrenciales desatan el caos en Japón: seis muertos y 7,000 varados

Las lluvias torrenciales que azotaron la prefectura de Chiba, vecina de Tokio, provocaron inundaciones, cortes de electricidad y graves afectaciones al transporte, dejando al menos seis personas fallecidas y a miles de viajeros varados en el aeropuerto internacional de Narita – Japón. En algunas zonas se registraron más de 360 milímetros de lluvia en apenas 24 horas, una cantidad que desbordó carreteras y vías férreas durante una de las semanas de vacaciones con mayor movimiento en Japón. Las autoridades confirmaron hasta el momento seis muertes, entre ellas la de una persona que quedó atrapada dentro de un vehículo sumergido. Además, una persona permanece desaparecida.

Ante la emergencia, soldados fueron enviados a las zonas afectadas para apoyar las labores de rescate y asistencia. El gobernador de Chiba, Toshihito Kumagai, calificó la situación como «extremadamente inusual» y aseguró que, pese a haber enfrentado numerosos desastres, nunca había vivido un episodio de estas características. Japón bajo el agua: lluvias récord dejan seis muertos y miles varados El temporal también dejó a más de 22,000 hogares sin electricidad, según Tokyo Electric Power. En la ciudad de Chiba, una de las áreas más afectadas; cientos de personas tuvieron que pasar la noche en edificios gubernamentales habilitados como refugios temporales.

Mientras tanto, unas 7,000 personas quedaron varadas en el aeropuerto de Narita debido a la interrupción del transporte. Pasajeros recibieron mantas, agua y alimentos antes de pasar la noche en la terminal. Las principales autopistas de Chiba también fueron cerradas y varios servicios ferroviarios permanecieron suspendidos. Aunque algunos trenes hacia Tokio retomaron operaciones, las autoridades advirtieron sobre posibles retrasos.

Japan Airlines informó que algunos vuelos podrían sufrir demoras, aunque no se preveían cancelaciones generalizadas. Las autoridades mantienen las labores de emergencia mientras continúan evaluando los daños provocados por las históricas precipitaciones.