Raphinha siempre está

Raphinha siempre está

Empezó por la derecha hasta que llegó Lamine. Luego se fue a la izquierda y brilló. Quiso ser capitán y convenció a sus compañeros. Más tarde, Flick le puso el primer brazalete.

Hizo de interior, de falso nueve, fue el primer defensor en la presión delantera y cuando se ha necesitado un nueve ya lleva tres goles en dos partidos. Raphinha siempre está. Cuando se le necesita y cuando no, también. Este Barça tiene más jugadores como él, que siempre están.

En el Athletic, Unai Simon es ya un símbolo. Vaya partridazo hizo el meta vasco ante un equipo blaugrana que percutió como nunca con los tipos de siempre. Y los nuevos. Gordon se llevó una ovación merecida después de jugar su primer partido de titular y Adeyemi tuvo en Lamine a su particular asistente en dos ocasiones clarísimas.

Lamine cuajó un partido excelente. Dispuso de ocasiones, fue hábil y solidario. Solo necesita marcar para culminar su gran fútbol. Fermín también se sale: tres goles en dos partidos, como Raphinha, en un equipo comprometido que ante el Athletic mereció resolver el encuentro mucho antes.

Se vio un gran Barça que el marcador no reflejó hasta el final. En el conjunto de Flick solo faltaba Rodri y salió en la segunda parte recibiendo el cariño del público, pero es que hasta ese momento, Pedri también llevó la batuta, con mágicas e inteligentes asistencias. Y siguió sorprendiendo Xavi Espart en una línea de cuatro detrás con póquer de la cantera (Eric, Cubarsí, Gerard Martin y Espart) en un once inicial con siete jugadores del fútbol base blaugrana (más Bernal, Fermín y Lamine). El Barça ha empezado el campeonato en su mejor versión.

Ni un gol en contra en los dos encuentros y siete a favor. Todavía está ajustando y le han tocado unos rivales de Champions de altura, pero la plantilla tiene más jugadores de calidad esta temporada con capacidad para mantener el tono de los titulares, si es que hay titulares en este equipo que tiene a bastantes más que once con capacidad para salir de inicio. Hoy ya no es tan clave eso. Lo importante es el global de la plantilla.

Y ahí el Barça pinta bien.