Bloomberg Línea — El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció que los habitantes de la isla están padeciendo la falta de agua potable, que se suma a otras problemáticas como la inseguridad alimentaria, los apagones eléctricos y la pobreza. Tras un recorrido en la fuente de abasto de Pasto Seco, La Habana, la Presidencia de Cuba reportó que el abastecimiento de agua es uno “de los temas más críticos de una ciudad, donde viven casi dos millones de personas”. Las plantas de bombeo de agua dependen de la electricidad para su funcionamiento o, en su defecto, “conllevan gastos de combustible”, comunicó el despacho presidencial de Díaz-Canel. La base del sistema energético de Cuba son plantas termoeléctricas obsoletas y desde el pasado enero Estados Unidos mantiene un bloqueo petrolero de facto para presionar a la dirigencia de la isla.
Ese contexto explica, en cierta medida, los apagones eléctricos y la dificultad para bombear el agua potable a los hogares, además de los problemas estructurales. La semana pasada, por ejemplo, la empresa estatal Aguas de La Habana documentó una “compleja avería en la infraestructura hidráulica”. La Presidencia de Cuba explicó en su visita que en Pasto Seco y en los demás bombeos de La Habana será necesaria la instalación de paneles solares. El director general de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), Rubén Campos Olmos, aclaró que en el corto plazo la mayor parte de la energía que llega a estas fuentes seguirá siendo del SEN, ahora con el acompañamiento de motores para cubrir las fallas. “Estos motores están previstos para traerlos en las próximas setenta y dos horas y conectarlos, y que ante una caída del sistema o una afectación prolongada o avería, entonces ponerlos a funcionar”, indicó Campos Olmos.
Cuba “saldrá adelante”: Díaz-Canel Miguel Díaz-Canel afirmó el 26 de agosto que Cuba “saldrá adelante” con las 176 reformas económicas y sociales aprobadas por su Gobierno, pese a la policrisis que atraviesa. La situación en la nación gobernada por el Partido Comunista se ha agravado desde comienzos de 2026, cuando Estados Unidos aplicó una política de máxima presión sobre la isla imponiendo un bloqueo petrolero, pero también sancionando a sectores como el turismo, la minería y otras industrias. Pese a ello, en un encuentro reciente con empresarios privados de los sectores de alimentos, agricultura, energía, transporte, asesoramiento jurídico y otros, el mandatario cubano dijo que el país “saldrá adelante con la implementación de las transformaciones económicas y sociales, dándole participación a todos, siempre desde una orientación hacia el bienestar del pueblo y el desarrollo del país”. El gobernante sostuvo que el contacto con el sistema empresarial “será constante” y subrayó que este es “uno solo”, aunque incluya formas estatales y no estatales.