México vuelve a emitir bonos samurái y capta 1.524 millones de euros

México vuelve a emitir bonos samurái y capta 1.524 millones de euros

La operación supone el regreso de México a este mercado después de dos años y prácticamente duplica los 152.200 millones de yenes captados en agosto de 2024. El incremento alcanza aproximadamente el 85,8%, una muestra de la capacidad del país para diversificar sus fuentes de financiación en un momento marcado por una mayor vigilancia sobre sus cuentas públicas y su calificación crediticia . México eleva un 85,8% el volumen captado en Japón respecto a su anterior emisión de 2024 México concentra la emisión en los plazos más cortos La nueva colocación de deuda de México se ha estructurado en cuatro tramos con vencimientos de 3,5, 5, 10 y 20 años. Más del 62% de todo el volumen se ha concentrado en la referencia a 3,5 años.

El mayor tramo alcanza los 177.300 millones de yenes, mientras que la emisión a cinco años asciende a 87.200 millones. Los plazos de diez y veinte años representan una proporción mucho menor de la operación. Los cuatro tramos de los bonos samurái de México Plazo Importe Equivalente aprox. en euros Cupón Diferencial sobre ‘swap’ 3,5 años 177.300 millones de yenes 955,7 millones 3,16% +115 puntos básicos 5 años 87.200 millones de yenes 470,0 millones 3,61% +140 puntos básicos 10 años 1.200 millones de yenes 6,5 millones 4,46% +170 puntos básicos 20 años 17.100 millones de yenes 92,2 millones 5,49% +210 puntos básicos Total 282.800 millones de yenes 1.524 millones — — Fuente: condiciones finales de la emisión y datos de mercado. Los planes iniciales contemplaban también referencias a siete y quince años, pero ambos tramos fueron retirados antes de fijarse las condiciones definitivas.

La demanda final superó las expectativas existentes antes de la operación, especialmente por las dudas sobre el efecto que podía tener entre los inversores japoneses el reciente deterioro de algunas valoraciones crediticias del país. El tramo a 3,5 años concentra 177.300 millones de yenes, más del 62% de toda la operación Una emisión muy superior a la de 2024 El salto respecto a la anterior emisión de bonos samurái resulta especialmente significativo. En agosto de 2024, México consiguió 152.200 millones de yenes mediante cinco referencias a tres, cinco, siete, diez y veinte años. Aquellos títulos pagaban cupones comprendidos entre el 1,43% y el 2,93%.

México eleva su financiación en yenes Emisión Volumen total Número de tramos Plazos Cupones Agosto de 2024 152.200 millones de yenes 5 3, 5, 7, 10 y 20 años 1,43%-2,93% Agosto de 2026 282.800 millones de yenes 4 3,5, 5, 10 y 20 años 3,16%-5,49% Variación +85,8% — — Mayor coste La comparación refleja también el cambio experimentado por el mercado japonés. El Banco de Japón mantiene actualmente como referencia un tipo próximo al 1%, después del proceso de normalización monetaria de los últimos años. El coste de las nuevas obligaciones mexicanas es, por tanto, sensiblemente superior al registrado en 2024, aunque el mercado en yenes continúa proporcionando una vía de diversificación para emisores internacionales. Bonos sostenibles en medio de la presión sobre el rating Los cuatro tramos se han estructurado como títulos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) .

Los recursos obtenidos se integrarán en la financiación presupuestaria y en gastos sociales y de desarrollo contemplados en el presupuesto federal de 2026. México ya había utilizado este mercado para reforzar su estrategia de financiación sostenible . Tras la operación de 2024, Hacienda destacó que el país se había convertido en uno de los principales emisores soberanos internacionales de bonos sostenibles en el mercado samurái. México mantiene el grado de inversión pese a la mayor presión sobre sus finanzas públicas La emisión llega, no obstante, en un contexto de mayor escrutinio crediticio.

En mayo, S&P mantuvo la deuda soberana mexicana en BBB , pero rebajó su perspectiva de estable a negativa ante el riesgo de una consolidación fiscal más lenta y un aumento de la deuda. Moody’s rebajó posteriormente la nota a Baa3 , el último escalón dentro del grado de inversión, aunque mejoró la perspectiva de negativa a estable. Fitch mantiene a México en BBB- con perspectiva estable. La buena acogida de los nuevos títulos permite al Gobierno mexicano ampliar su base de inversores y reducir su dependencia de un único mercado o divisa.

Un bono samurái es precisamente un título emitido en yenes dentro del mercado japonés por un Estado o empresa extranjera y sujeto a la regulación financiera de Japón. La operación confirma así la importancia que Tokio ha adquirido dentro de la estrategia internacional de financiación de México, que regresa con un volumen sustancialmente mayor que hace dos años aunque afrontando también un coste de financiación más elevado.