Harald V y Sonja: el príncipe que se negó a renunciar a su amor por una plebeya

Harald V y Sonja: el príncipe que se negó a renunciar a su amor por una plebeya

La muerte del rey Harald V de Noruega viste de luto a toda una nación, que despedirá al monarca en los próximos días. En medio del duelo por su partida y el inicio del reinado de su hijo Haakon VIII, ha resurgido la hermosa historia de amor que Harald V de Noruega protagonizó con la reina Sonja, quien hoy queda viuda y llora la partida de su cómplice de vida por casi 58 años. Su historia de amor estuvo marcada desde el principio por la controversia, pues Harald y Sonja protagonizaron uno de los primeros matrimonios morganáticos de la monarquía noruega: la unión entre un miembro de la realeza y una mujer de origen plebeyo. Contra todo pronóstico, ese amor superó los obstáculos y se convirtió en una de las historias más entrañables de la realeza europea.

Se enamoraron y no pudieron separarse nunca más El rey Harald y la reina Sonja estaban a punto de cumplir 58 años de casados este sábado 29 de agosto. El monarca partió un día antes de celebrar un aniversario más al lado de la mujer de su vida, a quien defendió ante la corona y el Parlamento, en la década de los 60's. Corría 1959... el príncipe heredero Harald conoció a una hermosa Sonja Haraldsen en el verano de ese año, gracias a un amigo en común. Mantuvieron su relación en secreto por poco más de nueve años, hasta que la prensa noruega filtró el nombre del gran amor del heredero a la corona: Sonja Haraldsen, hija de un comerciante textil.

El padre de Harald no aprobaba el matrimonio con una plebeya El rey Olaf, padre de Harald, no estaba de acuerdo en que el primero en la línea de sucesión estuviera enamorado de una plebeya, por lo que comenzaron los primeros intentos por separarlos. Harald fue enviado a Oxford en 1960, mientras que ella se fue a Suiza para continuar con sus estudios. A pesar de la distancia, su amor persistió, incluso a los rumores que relacionaban al heredero con posibles pretendientas de la aristocracia europea. El periódico El Mundo retoma un reportaje de Paris Match de la periodista Sabine de la Brosse, de 1968, en donde se aseguraba que el círculo más cercano de Harald intentó que quedara prendado de Irene de Grecia, de la princesa Tatiana Radziwill o de Benedicta de Dinamarca.

El ultimátum de Harald a su padre Pese a los intentos, nada pudieron hacer: Harld y Sonja estaban profundamente enamorados y apenas el príncipe cumplió 30 años, le puso un ultimátum a su padre; o lo dejaba casarse con la hija del comerciante textil o permanecería soltero de por vida, dejando así a la Corona sin un futuro claro por la ausencia de un heredero. Triunfó el amor: el príncipe heredero se casó con la plebeya Finalmente, el rey Olaf acabó cediendo a los deseos de su hijo. En otras Casas Reales ya se habían dado controversias de ese tipo, como en la monarquía británica, cuando Eduardo VIII abdicó al trono por amor a Wallis Simpson, una plebeya estadounidense divorciada. El 18 de marzo de 1968, contra todo pronóstico, el rey Olaf anunció la boda de su hijo Harald con Sonja, tras nueve años de un noviazgo en secreto y un poco tormentoso por las objeciones de la monarquía noruega.

El 29 de agosto de 1968, la pareja se casó en la catedral de Oslo, y dos años después, nació su primera hija, la princesa Marta Luisa. Después, en 1972, llegó el príncipe Haakon, quien se convirtió en heredero al trono debido a la ley sálica que regía el país hasta 1990, en la que se señalaba que las mujeres no podían acceder al trono. Sonja, al lado de Harald V hasta el último suspiro En los últimos días de vida del rey Harald, la reina Sonja se mantuvo a su lado; firme como un roble y acompañándolo en su ingreso hospitalario hasta el último suspiro, dejando ver que su promesa de amor fue para siempre.