He jugado a Alien Isolation 2 y te aseguro que en el espacio sí que se han oído mis gritos: impresiones del aterrador regreso del xenomorfo

He jugado a Alien Isolation 2 y te aseguro que en el espacio sí que se han oído mis gritos: impresiones del aterrador regreso del xenomorfo

Primeras impresiones de Alien Isolation 2 tras jugar casi una hora a la secuela en una sesión a puerta cerrada. Creative Assembly está dando forma a otro gran juego de terror. Alien Isolation 2 ha sido uno de los juegos que más me han convencido de Gamescom 2026. He probado muchos títulos, pero la secuela desarrollada por Creative Assembly es la que más emociones me ha dejado y la que menos tiempo ha necesitado para hacerlo.

No soy demasiado fan de los juegos de terror... por ser un poco cobarde, pero la saga Alien siempre ha sido una debilidad personal. Tras un Alien Romulus que me devolvió la fe en la franquicia, precisamente por guardar muchas semejanzas con el Alien Isolation, toca volver a experimentar el terror más visceral y directo. La joyita que fue Alien Isolation va a tener una secuela y ya he podido probarla en una sesión a puerta cerrada en el stand de SEGA en Gamescom. ¿Cuál ha sido el resultado? Así sin dar muchos rodeos...

Me he "cagado" vivo y eso que solo he catado unos 30 minutos. Alien Isolation 2 nos devuelve al terror más paralizante La demo jugable arrancaba al comienzo del juego, recordando los acontecimientos del primer juego y la caída de la Sevastopol. En la piel de una nueva protagonista, el primer aspecto a destacar se dejaba ver. Alien Isolation 2 va a ofrecer una combinación de localizaciones exteriores e interiores que buscarán aportar más variedad a la terrorífica experiencia.

Y es que el juego arranca con Blake, una suerte de administrativa de Weyland-Yutani recién llegada al planeta LV-921, recorriendo su superficie junto a dos subordinados. La iluminación del interior del vehículo y los detallados rostros de ambos compañeros ya dejaban claro el potente salto gráfico que da esta secuela en relación al juego de 2014. Pero no solo es el apartado visual el que destacaba. Fuera, las gotas de lluvia impactaban contra el parabrisas y los truenos retallaban amortiguados.

De pronto, una enorme sacudida sorprendía a todos y Blake salía del vehículo para explorar. La navegación por la superficie de LV-921 era sencilla, pero la fantástica ambientación apenas requería un par de minutos para sentir una profunda inmersión a los mandos. La tormenta continuaba mientras recorría un pelado bosque cubierto de una densa niebla. Tras un rato divisé los restos de una nave estrellada.

Ya tenía el motivo de ese fuerte impacto. Junto a uno de los compañeros bajaba hasta la zona del accidente y ya me veía venir el problema. La estación Sevastopol no se había quedado flotando en el espacio, sino que había caído sobre un planeta. Tragué saliva.

Encontré la escotilla por la que acceder al módulo y una vez entré, el pavor comenzó. Ya había estado aquí, hace años. Se trataba del laboratorio del Proyecto KG348. "Oh no", pensé. La imponente atmósfera abierta de antes dio paso a la congoja claustrofóbica del interior.

Tras recopilar algunos materiales reparé un interruptor que arrojó luz sobre la instalación, no sin antes tener que gestionar la batería de la linterna y dejar un par de bengalas prendidas a modo de referencias visuales. El módulo estaba parcialmente inundado, el metal crujía, como si de alguna manera me estuviese advirtiendo del peligro. No estaba solo, lo sabía, pero había que avanzar. Tras superar un par de puertas die el primer respingo.

Un sintético partido por la mitad me agarró por sorpresa antes de desactivarse. La tensión acumulada se liberó, pero sabía que esto solo era el principio. Creative Assembly estaba... cocinando algo peor. Fuera, los relámpagos iluminaban el complejo y a los pocos segundos el estruendo llegaba acompañado de breves notas musicales producidas por algún instrumento de cuerda que dejaban claro que la banda sonora de Alien Isolation 2 iba a ser digna de tener en cuenta.

Llegué a un panel en el que poder encontrar respuestas sobre el accidente y fue ahí cuando el terror hecho criatura surgió ante mi. El xenomorfo descendió desde el techo, silencioso, imponente y letal. Blake cayó asustada, pero con la fortuna de su lado, ya quedó oculta por un mueble. Comenzaba el suplicio.

Tocaba volver por donde había venido, pero una explosión había levando una barrera de llamas en el pasillo principal. La criatura patrullaba la zona, lo sabía, pero no conocía su posición. La más pura y aterradora esencia de Alien Isolation estaba de vuelta. Avancé agachado hasta una válvula que me sirvió para apagar el fuego.

El sonido metálico alertó al xenomorfo, pero pude distraerlo arrojando un bote en la dirección opuesta. Me oculté en un conducto en el suelo, pero al descender mis pies cayeron sobre el agua que inundaba la nave. El chapoteo me dejó helado. Sabía lo que tocaba hacer.

Correr. Correr como un demonio. Recorrí los treinta metros que me separaban del la escalera que ascendía hacia la escotilla de entrada, pero no fue suficiente... La prueba terminó y me quedó claro que, pese a que han pasado más de diez años desde el estreno de Alien Isolation, Creative Assembly no ha perdido el toque.

Su secuela va a recuperar todo lo que hizo grande a este juego para dar otra experiencia que dejará helada la sangre. Por desgracia, no me quedó del todo claro cómo va a innovar en materia jugable o hasta qué punto la inteligencia artificial del xenomorfo ha sido mejorada. Esta primera toma de contacto estuvo más centrada en dejar claro que Alien vuelve con ganas. Como dato extra, las animaciones faciales de los personajes eran estupendas, pero algunas expresiones me parecieron demasiado exageradas y perdían cierta sincronización labial al jugar con doblaje al castellano.

Sí, Alien Isolation 2 tiene doblaje al castellano y lo que escuché me convenció, más allá de esa pega técnica. Aún así, Alien Isolation 2 aún tiene camino por delante y esta prueba en PS5 solamente era una build que no tiene que representar el trabajo final. Resultado que ahora espero con ansias, pese a que tengo claro que mis gritos jugando sí que se van a oír... hasta en el espacio.