Quedarse sin espacio en el móvil es más habitual de lo que nos gustaría. Entre fotografías, vídeos, aplicaciones, documentos y archivos temporales, el almacenamiento puede llenarse sin que sepamos exactamente qué está ocupando tantos gigabytes. La buena noticia es que tanto Android como iPhone permiten identificar una buena cantidad de contenido prescindible. La clave está en diferenciar los archivos personales, que pueden contener información importante, de los archivos temporales, duplicados o elementos que las propias aplicaciones pueden volver a generar.
Antes de borrar nada, además, conviene comprobar cuánto espacio queda disponible y qué categorías ocupan el restante. En Android, esta información suele encontrarse en Ajustes > Almacenamiento, mientras que en el iPhone se puede consultar desde Ajustes > General > Almacenamiento del iPhone. A partir de ahí, empieza la limpieza. Todo lo que puedes borrar Empezamos con los archivos temporales y la caché de las aplicaciones.
Las apps almacenan determinados datos para acelerar su funcionamiento, pero con el paso del tiempo pueden acumular una cantidad considerable. En Android, por ejemplo, puedes entrar en Ajustes > Aplicaciones, seleccionar una aplicación y consultar su almacenamiento. En algunos dispositivos aparecerá una opción específica para borrar la caché. Hay que diferenciar esta opción de borrar los datos de la aplicación.
Hay que entender que limpiar la caché elimina archivos temporales que pueden volver a generarse, y borrar los datos puede cerrar la sesión, eliminar configuraciones locales o incluso borrar información almacenada por la aplicación. Pasamos a los archivos descargados que ya no necesitamos. Hablamos de PDF, documentos, imágenes, instaladores o archivos ZIP, que pueden quedarse olvidados en la carpeta de descargas durante meses. En Android, basta con abrir el gestor de archivos y revisar la carpeta Downloads o Descargas.
En el iPhone, la aplicación Archivos permite localizar documentos almacenados localmente y comprobar cuánto espacio ocupan. También merece la pena revisar las descargas realizadas dentro de aplicaciones de streaming. Netflix, Spotify, YouTube y otros servicios permiten descargar contenido para consumirlo sin conexión. Esos archivos pueden ocupar varios gigabytes y, si ya has visto una película o terminado una lista de reproducción, probablemente no tenga sentido conservarlos.
Atención a WhatsApp Las aplicaciones de mensajería son otro de los grandes responsables de llenar nuestro almacenamiento. WhatsApp puede acumular fotografías, vídeos, audios, documentos y GIF durante años, especialmente si participas en muchos grupos. Antes de borrar conversaciones completas, lo recomendable es utilizar las herramientas de gestión de almacenamiento de la propia aplicación. WhatsApp permite identificar los archivos que más espacio ocupan y eliminar determinados elementos sin necesidad de borrar toda la conversación.
También conviene prestar atención a los vídeos y fotografías duplicados. Si una imagen ha sido recibida por WhatsApp y posteriormente guardada en la galería, es posible que tengas más de una copia. ¿Qué más archivos revisar? Las capturas de pantalla son otro clásico. Muchas personas hacen pantallazos para guardar temporalmente un número de teléfono, una conversación, una dirección o cualquier información que necesitan durante unos minutos.
El problema es que después rara vez vuelven a usarlas. También puedes buscar vídeos grandes, especialmente aquellos grabados en alta resolución. Un vídeo 4K puede ocupar cientos de megabytes y varios clips pueden convertirse rápidamente en varios gigabytes. En este caso, la mejor estrategia no siempre consiste en borrar.
Si se trata de recuerdos importantes, puedes trasladarlos primero a un ordenador, un disco externo o un servicio de almacenamiento en la nube y eliminarlos después del teléfono. También hay que revisar las copias locales. Algunas aplicaciones crean archivos que ya están sincronizados con un servicio online. Sin embargo, no conviene eliminar manualmente archivos cuyo funcionamiento no conocemos simplemente porque ocupen mucho espacio.
Por tanto, si no sabes qué es un archivo, no lo borres.