Paneles solares semitransparentes logran enfriar invernaderos y reducir hasta un 60% el uso de agua

Paneles solares semitransparentes logran enfriar invernaderos y reducir hasta un 60% el uso de agua

Los invernaderos del futuro podrían producir alimentos y electricidad al mismo tiempo sin que una función necesariamente perjudique a la otra. Un equipo de investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) demostró que los paneles solares semitransparentes instalados sobre estas estructuras no solo generan energía, sino que además pueden mejorar el microclima interior y reducir significativamente la cantidad de agua necesaria para mantener los cultivos. El estudio, financiado por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación de Andalucía, analizó dos tecnologías comerciales de paneles fotovoltaicos semitransparentes y comprobó que ambas conseguían disminuir la temperatura dentro de los invernaderos, aumentar la humedad relativa y reducir la evaporación. En algunos momentos, la diferencia térmica frente a un invernadero convencional llegó a ser de hasta cinco grados.

Dos tipos de paneles puestos a prueba Para estudiar el efecto de estas cubiertas, los investigadores construyeron tres pequeños invernaderos experimentales de aproximadamente dos metros cuadrados. Dos de ellos incorporaban diferentes tipos de paneles fotovoltaicos, mientras que el tercero tenía una cubierta transparente y funcionaba como referencia. Una de las tecnologías estaba basada en telururo de cadmio (CdTe) y permitía atravesar aproximadamente el 50% de la radiación solar recibida. La otra utilizaba silicio amorfo (a-Si) y dejaba pasar cerca del 20%.

Durante alrededor de un año se realizaron cinco ciclos sucesivos de cultivo con tomates y lechugas. El objetivo principal no era medir únicamente cuánto producían las plantas, sino comprender cómo cada panel modificaba las condiciones ambientales bajo las que crecían. Cada prototipo contaba con sensores capaces de registrar cada cinco minutos la temperatura, la humedad del aire y del suelo, la concentración de dióxido de carbono, la cantidad y tipo de radiación que atravesaba los paneles y la electricidad generada por los módulos. © Smart Farming Inside Youtube. Menos calor y mucha menos pérdida de agua Los resultados mostraron que los paneles actuaban como una protección frente al exceso de radiación solar.

Al disminuir la energía que llegaba directamente al interior, la temperatura bajaba y la humedad relativa aumentaba, creando condiciones menos agresivas durante los períodos de calor intenso. Ese cambio tuvo una consecuencia directa sobre el consumo de agua. Al existir menos calor y evaporación, el sustrato y las plantas conservaban durante más tiempo la humedad disponible. Los investigadores estimaron una reducción de la pérdida de agua de aproximadamente 31% con los paneles de telururo de cadmio, mientras que en el caso del silicio amorfo superó el 60%.

La combinación podría resultar especialmente interesante en regiones sometidas a veranos cada vez más cálidos y períodos recurrentes de sequía, donde el uso eficiente del agua se está convirtiendo en un factor esencial para la agricultura. Menos luz, pero mejor seleccionada para las plantas Cubrir un invernadero con paneles solares plantea un problema evidente: las plantas necesitan radiación para realizar la fotosíntesis. Sin embargo, no utilizan todas las longitudes de onda de la misma manera. El equipo observó que los módulos de telururo de cadmio permitían atravesar con mayor facilidad determinadas bandas azules y rojas, precisamente algunas de las regiones del espectro más aprovechadas por las plantas para realizar la fotosíntesis.

Esto significa que reducir la cantidad total de luz no necesariamente implica eliminar en la misma proporción la radiación útil para el cultivo. Encontrar ese equilibrio entre electricidad producida y radiación disponible será uno de los grandes retos de la llamada agrivoltaica, que combina producción agrícola y energética sobre la misma superficie. #CienciaDirecta ☀️♻️ Demuestran que los paneles solares semitransparentes mejoran el microclima de los invernaderos https://t.co/8fvgTF8xKe #AndalucíaCiencia @UniversidadAnd @ujaen pic.twitter.com/EM2ku2FfCj Fundación Descubre (@FDescubre) August 23, 2026 Las plantas también modificaron su forma de crecer Los científicos comprobaron además que tomates y lechugas no se limitaron a sufrir pasivamente una menor cantidad de luz. Las plantas mostraron respuestas de adaptación, como expandir las hojas y alargar los tallos para aprovechar mejor la radiación disponible. El siguiente objetivo será estudiar con mayor detalle cómo esas modificaciones afectan a la producción final, la calidad de los cultivos y la aparición de enfermedades.

El equipo continuará probando nuevas tecnologías fotovoltaicas en Murcia, esta vez dentro de instalaciones que reproduzcan con mayor fidelidad las condiciones de un invernadero comercial. Aunque los primeros experimentos se realizaron en Jaén, los investigadores consideran que los resultados pueden ser especialmente relevantes para regiones como Almería, cuyo clima semiárido combina temperaturas muy elevadas y baja humedad. La idea es sencilla pero potencialmente poderosa: utilizar el mismo techo para producir electricidad, proteger a las plantas del calor y ahorrar agua, convirtiendo los invernaderos en infraestructuras capaces de responder simultáneamente a dos desafíos crecientes, la demanda energética y la escasez hídrica. Fuente: Investigación y Desarrollo.