Coches Eléctricos Helena Wisbert, catedrática en la Universidad de Ostfalia, habla sobre BMW, Mercedes y Volkswagen: “Los días de gloria han terminado” Helena Wisbert, catedrática de Economía Automotriz en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ostfalia, considera que la industria alemana cometió errores durante la electrificación. Helena Wisbert cree que Alemania y Europa aún tienen margen de movimiento. Alberto Pérez 29/08/2026 10:30 Actualizado a 29/08/2026 10:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Durante décadas, los fabricantes alemanes disfrutaron de una posición privilegiada dentro de la industria mundial del automóvil. Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz encontraron además en China un mercado extraordinariamente rentable, capaz de absorber millones de vehículos y generar importantes márgenes. Pero ese escenario difícilmente volverá a repetirse, según Helena Wisbert , profesora de Economía del Automóvil en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ostfalia. La experta ha analizado en una entrevista la complicada situación que atraviesan los fabricantes alemanes y el rápido avance de sus competidores chinos.
Su conclusión resulta especialmente contundente: “Nunca volverá a ser como antes. Los tiempos gloriosos se han acabado”. Una transformación que no atribuye únicamente al ascenso de China, sino también a varios errores estratégicos cometidos por la propia industria alemana durante su transición hacia el coche eléctrico. En su entrevista, concreta que los tiempos han cambiado mucho desde la 'era de gloria' de la industria alemana. “Los tiempos gloriosos se han acabado” La economista considera que parte del problema tiene su origen en decisiones tomadas por los propios fabricantes alemanes.
Durante años disfrutaron de enormes volúmenes y beneficios en China, pero la transformación tecnológica del mercado terminó favoreciendo a compañías locales mucho mejor posicionadas en eléctricos, baterías, conectividad y software. Volkswagen representa perfectamente este cambio. Wisbert recuerda que el grupo llegó a vender más de 4 millones de automóviles anuales en China durante sus mejores ejercicios y durante mucho tiempo superó cómodamente los 3 millones. Para 2026, sin embargo, la evolución del mercado apunta hacia un volumen cercano a los 2 millones.
La velocidad de este deterioro es precisamente uno de los elementos que más llama la atención de la experta. China pasó en relativamente pocos años de ser una enorme fuente de crecimiento y rentabilidad para los fabricantes alemanes a convertirse en su principal problema estratégico. Volkswagen sigue siendo un gigante industrial, pero su propia planificación contempla ahora volúmenes chinos considerablemente inferiores a los registrados antes de la transformación del mercado. China ha sabido dar donde Europa más necesitaba.
La culpa del progreso de China también es de la industria alemana Wisbert también cuestiona algunas decisiones tomadas durante el desarrollo de los primeros eléctricos alemanes. Uno de los grandes errores habría sido intentar desarrollar simultáneamente nuevas plataformas eléctricas y enormes arquitecturas propias de software, entrando en un terreno donde los fabricantes tradicionales no disponían de la misma experiencia que las grandes compañías tecnológicas. La consecuencia fueron proyectos extremadamente costosos, retrasos y problemas tecnológicos que terminaron afectando a diferentes lanzamientos. Mientras tanto, numerosos fabricantes chinos partieron directamente de arquitecturas concebidas alrededor del coche eléctrico y han conseguido reducir considerablemente sus ciclos de desarrollo.
Los fabricantes alemanes todavía tienen margen para reaccionar La sentencia de Wisbert no significa que considere condenadas a Volkswagen, BMW o Mercedes. Lo que cree terminado es el escenario excepcional en el que los fabricantes alemanes podían vender enormes cantidades de automóviles en China con márgenes elevados y disfrutar simultáneamente de una posición tecnológica y comercial dominante en Europa. Existen además algunas señales positivas. La propia experta ha destacado recientemente el comportamiento de Škoda, que ha conseguido una rentabilidad sobre ventas del 8,5% pese a tener una dependencia mucho menor del mercado chino.
También considera prometedora la llegada de los nuevos eléctricos pequeños que los fabricantes europeos están preparando para competir en los segmentos de mayor volumen. Para la experta, la industria alemana ha cometido varios errores graves. El problema es que Europa ya no compite únicamente contra automóviles chinos baratos. BYD, Chery y otros grupos están ampliando rápidamente sus gamas, mejorando sus productos y atacando prácticamente todas las tecnologías electrificadas.
Los híbridos enchufables son el último ejemplo y están permitiendo a estas compañías crecer precisamente en un segmento donde los aranceles europeos a los eléctricos chinos no proporcionan protección. Europa aún tiene margen de movimiento y posibilidad de triunfar Wisbert, en su entrevista con el medio Spiegel , considera que Europa debe responder también desde el terreno político e industrial. La experta ha defendido anteriormente medidas destinadas a reforzar la demanda de eléctricos y, especialmente, una mayor inversión en áreas estratégicas como baterías, software y conducción autónoma. La industria alemana conserva enormes recursos, marcas globalmente reconocidas y décadas de experiencia industrial.
Pero el mensaje de la economista es que recuperar exactamente la posición que disfrutó durante las últimas décadas ya no resulta realista. China ha dejado de ser simplemente el gran mercado en el que Volkswagen, BMW y Mercedes vendían sus coches para convertirse en el lugar del que proceden algunos de sus competidores más peligrosos. Temas BMW Mercedes Benz Volkswagen Coches Eléctricos