Acuerdo petrolero bajo la lupa: expertos tienen dudas sobre los términos

Acuerdo petrolero bajo la lupa: expertos tienen dudas sobre los términos

Seguir a FinanzasDigital en Google El acuerdo petrolero anunciado el viernes en la noche por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y posteriormente confirmado por el gobierno de Venezuela ha generado expectativas sobre una eventual recuperación de la industria, pero también interrogantes entre economistas y especialistas del sector. Trump afirmó que el pacto permitirá a Estados Unidos obtener el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas venezolanas. Posteriormente, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, señaló que el acuerdo tendrá una duración de 25 años, contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos y tiene como objetivo superar los 1,5 millones de barriles diarios de producción. Rodríguez también dijo que Venezuela conservará la propiedad y soberanía sobre sus recursos y que, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, el Estado recibiría unos 209.335 millones de dólares durante el período del proyecto.

Pero los especialistas advierten que todavía hay información insuficiente para determinar el alcance económico real del acuerdo. Más leídas Exportadores proyectan siete rubros estratégicos de Monagas para el comercio internacional El rescate del INCE Venezuela mantiene la propiedad de sus reservas petroleras tras acuerdo con EEUU, dice Delcy Rodríguez Un acuerdo que todavía deja preguntas abiertas El economista José Guerra señaló que los 65.000 millones de barriles corresponden a reservas probadas y estimó que, a un ritmo de producción de dos millones de barriles diarios, esos yacimientos tardarían unos 89 años en agotarse. Guerra destacó que las reservas continuarán siendo propiedad nacional y que la explotación estaría a cargo principalmente de empresas privadas, particularmente estadounidenses. Sin embargo, señaló que todavía no se habían especificado aspectos como la ubicación de los 17 campos y el régimen fiscal aplicable.

En su análisis, publicado antes de que Rodríguez confirmara que el acuerdo tendrá una duración de 25 años, Guerra también planteó que sería necesario conocer el mecanismo mediante el cual se explotarán los campos. Los $209.000 millones bajo la lupa El experto petrolero, Francisco Monaldi, también cuestionó la falta de información disponible sobre el acuerdo. Señaló en X que los 209.000 millones de dólares frente a 65.000 millones de barriles equivaldrían a unos 3,2 dólares por barril, aunque advirtió que esta comparación debe interpretarse con cuidado porque no necesariamente se desarrollará la totalidad de esas reservas durante los contratos. El especialista sostuvo que existen distintas versiones sobre la estructura del acuerdo y consideró necesario conocer los términos definitivos antes de evaluarlo.

Según Monaldi, una de las versiones apunta a contratos de participación privada por 25 años, mientras que otra menciona licencias de mayor duración, participación accionaria estadounidense y acuerdos para la compra de crudo. También advirtió que un régimen fiscal rígido podría afectar la inversión dependiendo de la evolución de los precios del petróleo. El reto será convertir la inversión en producción Asdrúbal Oliveros, economista y consultor empresarial, coincidió en que Venezuela necesita capital, tecnología, capacidad de ejecución y acceso estable a los mercados para recuperar su industria petrolera. Pero advirtió que anunciar inversiones millonarias no garantiza que esos recursos efectivamente lleguen y se conviertan en pozos, infraestructura y producción.

Para Oliveros, proyectos de esta magnitud requieren reglas previsibles durante años, además de seguridad jurídica, contratos respetados, mecanismos de arbitraje e instituciones estables. También llamó la atención sobre el régimen fiscal. A su juicio, Venezuela deberá ofrecer condiciones suficientemente competitivas para atraer capital, debido a que las inversiones petroleras pueden dirigirse a otros países. Oliveros consideró que el acuerdo representa una oportunidad para Venezuela, pero insistió en que su resultado dependerá de las condiciones bajo las cuales se ejecuten los proyectos.

Por ahora, los tres especialistas coinciden en un punto: el anuncio establece una oportunidad de gran magnitud para la industria petrolera venezolana, pero todavía quedan detalles fundamentales por conocer para determinar sus efectos económicos reales.