Desembarco de EEUU en la Faja desplaza a operadores chinos y rusos de proyectos estratégicos

Desembarco de EEUU en la Faja desplaza a operadores chinos y rusos de proyectos estratégicos

Seguir a FinanzasDigital en Google North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa estadounidense ahora controlada por el venezolano Alejandro Betancourt, asumirá la operación de varios campos petroleros en Venezuela que estaban en manos de cinco compañías chinas y una rusa, según informaron a Reuters dos funcionarios de Estados Unidos. La transferencia forma parte del movimiento anunciado por el presidente Donald Trump, que busca reposicionar a Washington dentro del sector energético venezolano y desplazar a actores que han tenido presencia dominante durante años. Los funcionarios señalaron que el gobierno venezolano otorgó 14 nuevos contratos a NABEP, que anteriormente pertenecía al empresario estadounidense Harry Sargeant. Con estos activos, la compañía controlará 17 proyectos en total, que planea desarrollar para suministrar crudo al mercado estadounidense.

La operación otorga a EE.UU. un acceso directo a activos estratégicos y redefine quién produce y quién comercializa el petróleo venezolano. El pasado viernes, Trump afirmó que Estados Unidos había asegurado acceso a unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas mediante una asociación con empresas privadas. Según los funcionarios, el arreglo permite a Washington influir directamente en la estructura operativa del sector, en línea con la estrategia de acercar las vastas reservas venezolanas a los intereses económicos y geopolíticos de EE.UU. Más leídas Gobierno y sector privado coordinan distribución de carne de cerdo para fin de año Tasa de Cambio BCV 01 de septiembre de 2026: 798,326 Bs/USD (+0,4194%) Cavecom‑e advierte que 3,5 millones de comercios digitales informales deben migrar al sector formal Proyectos vinculados a empresas sancionadas De los 14 contratos recién adjudicados, cinco estaban operados por compañías chinas bajo esquemas promovidos por el entonces presidente Nicolás Maduro, y uno por una empresa rusa.

Dos de esos proyectos estaban en manos de China Concord Resources, sancionada por Estados Unidos en 2019 por actividades relacionadas con Irán. Otro campo era operado por Sinopec y otro por China National Petroleum Corp (CNPC). Los funcionarios declinaron identificar a la quinta empresa china. Otros activos estaban vinculados a figuras cercanas al chavismo.

Dos proyectos eran operados por afiliadas de Alex Saab, actualmente detenido en Estados Unidos, y otro estaba asociado a un sobrino de Cilia Flores, esposa de Maduro. Uno de los funcionarios estadounidenses afirmó que el movimiento no solo abre oportunidades para operadores de EE.UU., sino que también redirige hacia el mercado estadounidense petróleo que anteriormente se enviaba a China. Búsqueda de sustento constitucional para la transición Los funcionarios indicaron que existen conversaciones entre las autoridades interinas venezolanas y representantes de la Asamblea Nacional de 2015, con el objetivo de restaurar cierto orden constitucional y abordar las dudas legales sobre la transición política. La administración Trump considera a la AN de 2015 como el último cuerpo legislativo elegido bajo la Constitución, aunque carezca de poder formal.

Uno de los funcionarios señaló que alcanzar un acuerdo con la Asamblea podría ofrecer una base constitucional y legal para decisiones económicas de mayor alcance, incluida la reactivación de la industria petrolera y la formalización de los contratos otorgados a NABEP. Con información de Reuters