Seguir a FinanzasDigital en Google Irán atacó el lunes objetivos militares estadounidenses en la región en represalia por los bombardeos de Estados Unidos sobre la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, marcando el primer intercambio de fuego en un mes dentro de un conflicto que ya suma seis meses y mantiene bloqueada la vía marítima estratégica. Washington había sugerido un giro hacia la presión económica, pero el domingo bombardeó lanzacohetes iraníes en Larak. El Mando Central estadounidense afirmó en X que se trató de una acción “limitada y precisa” contra fuerzas de los Guardianes de la Revolución que representaban una amenaza inminente. Según la agencia iraní Tasnim, el ataque dejó dos muertos y dos heridos.
En respuesta, los Guardianes anunciaron el lanzamiento de misiles balísticos contra dos bases aéreas estadounidenses en Jordania, causando “graves daños”. El ejército jordano aseguró haber interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia. Teherán también afirmó haber atacado personal militar estadounidense en una base en Emiratos Árabes Unidos con “decenas de drones”. Emiratos dijo haber “respondido” a un dron iraní detectado en sus aguas territoriales.
Washington sostuvo que sus operaciones buscan impedir que Irán coloque nuevas minas marinas en Ormuz, días después de anunciar que había completado la limpieza de explosivos en la zona. Las hostilidades habían disminuido en semanas recientes, tras un alto el fuego en abril y un protocolo de acuerdo alcanzado en junio, pero el proceso se quebró en julio y las negociaciones siguen estancadas. El presidente iraní Masud Pezeshkian declaró que Irán “no busca la guerra”, pero responderá con firmeza a cualquier agresión. Emitió el mensaje antes de viajar a Kirguistán para una cumbre de un bloque que incluye a Vladimir Putin y Xi Jinping, concebido como contrapeso a Occidente.
El presidente estadounidense Donald Trump insiste en que su país tiene “control total” del estrecho de Ormuz y lo ha calificado incluso como territorio estadounidense, tras anunciar la semana pasada que Washington terminó de despejar explosivos de la vía marítima. El Mando Central afirmó que las fuerzas estadounidenses “vigilan de cerca la zona” y están preparadas para proteger el flujo comercial. Ataques a aliados de Washington en el Golfo El estrecho, por donde antes de la guerra transitaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, permanece cerrado por Irán, que ataca esporádicamente a barcos que intentan cruzarlo. La guerra comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió golpeando a países del Golfo aliados de Washington.
La guerra es profundamente impopular en Estados Unidos, con las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, que podrían alterar el control republicano del Congreso. El agravamiento de la tensión elevó de inmediato los precios del crudo. El Brent subió 2,6%, a 90,39 dólares, mientras que el West Texas Intermediate aumentó 2,3%, a 85,33 dólares. Las bolsas asiáticas también reaccionaron a comentarios del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, formulados el viernes.
Con información de AFP