Bloomberg — La producción industrial de Japón registró un ligero aumento por cuarto mes consecutivo, ya que los fabricantes se mantuvieron resistentes ante las dificultades derivadas del conflicto en Medio Oriente. La producción aumentó un 0,1% en julio con respecto al mes anterior, según informó el lunes el Ministerio de Industria. Este avance, que se produjo tras un sólido repunte del 1,9% el mes anterior, superó las expectativas, ya que los economistas habían pronosticado una caída del 0,7%. La producción aumentó un 4,1% con respecto al mismo periodo del año anterior, frente a las previsiones de un incremento del 3,3%.
La expansión continuada sugiere que los fabricantes han capeado la incertidumbre derivada de Medio Oriente mejor de lo esperado. Las empresas se han enfrentado a unos costos operativos crecientes, debidos en parte a las interrupciones en la cadena de suministro provocadas por la guerra en Irán, pero la debilidad del yen ha ayudado a amortiguar ese impacto para los exportadores. La actividad en el sector manufacturero ha registrado una expansión todos los meses de este año. Otros datos del ministerio ofrecieron una señal positiva en lo que respecta al consumo, ya que las ventas al por menor aumentaron un 2,4% en julio con respecto al mes anterior.
El gasto de los hogares cayó durante siete meses consecutivos hasta junio, ya que los consumidores, ante el aumento de los precios de los productos de primera necesidad, redujeron el gasto discrecional. En conjunto, las cifras del lunes son una señal de resistencia tras la inesperada desaceleración del crecimiento en el segundo trimestre, en un contexto de demanda interna poco dinámica. Las pruebas de que la actividad se mantiene firme mantendrán al Banco de Japón en la senda de una subida de tasas a corto plazo, estando prevista la próxima decisión de política monetaria para el 18 de septiembre. Ver más: Japón gastó un récord de US$96.400 millones para respaldar al yen tras su caída “La demanda mundial de inteligencia artificial sigue siendo fuerte, y los productos relacionados con los chips, en particular los destinados a Asia, han registrado un buen comportamiento, por lo que la producción y el comercio han seguido manteniéndose en buenos niveles”, afirmó Takafumi Fujita, economista del Instituto de Investigación Meiji Yasuda. “La inversión empresarial se vio lastrada en el segundo trimestre por el deterioro de la confianza empresarial debido al conflicto en Medio Oriente.
No obstante, de cara al futuro, esperamos que la inversión se recupere”. Lo que afirma Bloomberg Economics “La producción industrial de Japón apenas aumentó en julio, pero el panorama subyacente se mostró más sólido. La fuerte demanda relacionada con la IA y el repunte del suministro de petróleo crudo impulsaron la producción, compensando la caída registrada en el volátil sector de las piezas de aeronaves”.— Taro Kimura, economista Entre los sectores que registraron aumentos en la producción se encuentran la maquinaria de producción, los productos químicos inorgánicos y orgánicos, y los componentes y dispositivos electrónicos. La fabricación de equipos de transporte, excluidos los vehículos de motor, y los productos metálicos transformados se encuentran entre los que registraron descensos.
De cara al futuro, la confianza de los fabricantes podría mejorar gradualmente a medida que se disipen las preocupaciones sobre el suministro energético. El ministerio ha indicado que espera que la producción aumente un 6,4% intermensual en agosto, seguido de un descenso del 4,2% en septiembre, una previsión que refleja la volatilidad habitual de la serie de datos. El gobierno ha diversificado los suministros de petróleo crudo para satisfacer la demanda hasta marzo de 2028, ya que el estrecho de Ormuz, una arteria crucial para los envíos mundiales de petróleo, permanece prácticamente cerrado. Los datos comerciales de julio mostraron que el crudo estadounidense representó el 36% de las importaciones de Japón en volumen, frente al 7% registrado en febrero, mientras que la cuota de Medio Oriente descendió al 59%.
Se espera que la creciente demanda mundial de inteligencia artificial y chips, junto con la iniciativa de la primera ministra Sanae Takaichi de canalizar la inversión hacia esos sectores, constituya otra fuente de apoyo para la actividad industrial. El gobierno tiene previsto movilizar alrededor de 100 billones de yenes en inversión pública y privada para la inteligencia artificial y los semiconductores. El Banco de Japón (BOJ) también se mantiene optimista respecto a las perspectivas de producción. En su informe de perspectivas publicado el mes pasado, el banco señaló que es probable que las exportaciones y la producción se mantengan prácticamente estables por el momento, ya que el impacto de las tensiones en Medio Oriente se verá compensado por la sólida demanda mundial relacionada con la inteligencia artificial. “Aunque la estrategia de crecimiento del gobierno de Takaichi no detalla claramente cómo se repartirá la inversión entre los sectores público y privado, creo que contribuirá a reforzar la confianza empresarial”, afirmó Fujita.
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