En Londres, se realizó la Copa Mundial de Limpieza de Ventanas, que reúne a los mejores limpiadores profesionales, que se disputan el título de campeón y el reconocimiento internacional. Para quedarse con el trofeo y el premio económico, los aspirantes deben limpiar tres grandes paneles de vidrio en el menor tiempo posible y sin cometer imperfecciones. Terry Burrows de 71años, lo consideran en la industria como el Usain Bolt, debido a que en el 2009 estableció un récord mundial tras dejar impecables tres ventanas de 45 por 45 pulgadas en solo 9,14 segundos, una marca que nadie logra superar hasta la fecha. Lea también: Niño sorprende con más de 3 mil toques al balón Todos los competidores reciben un equipo estándar de trabajo para garantizar la equidad durante la prueba, además de un limpiavidrios de 12 pulgadas con mango fijo, un aplicador de 14 pulgadas con su respectiva funda, un balde con agua, detergente y un paño de gamuza.
Con estos elementos, los concursantes enfrentan la tarea de retirar la suciedad de tres ventanales idénticos en una demostración que combina destreza motriz y estrategia espacial. Al terminar la labor, el atleta debe gritar la palabra «Stop» para frenar el cronómetro de forma oficial. Sin embargo, la velocidad pura resulta insuficiente si la superficie conserva marcas, agua residual o líneas visibles.