Sin embargo, la recuperación enfrenta una amenaza vinculada al suministro energético. La nación se aproxima al invierno con sus reservas de gas en niveles históricamente bajos , lo que podría elevar las facturas y afectar nuevamente la actividad económica. Los depósitos de gas alemanes se encuentran alrededor del 51% de su capacidad , el nivel más bajo registrado para esta época del año desde que comenzaron los registros en 2009. El objetivo para principios de noviembre era alcanzar el 70%, aunque analistas consideran poco probable superar el 60%. "Ese gas almacenado es crucial para mantener las luces encendidas y a la gente abrigada durante el invierno", explicó Bill Farren-Price, del Instituto de Estudios Energéticos de Oxford.
La situación genera preocupación porque, ante una caída pronunciada de las temperaturas, Alemania podría verse obligada a recurrir al mercado para adquirir mayores volúmenes de gas. La capacidad de respuesta sería limitada debido a los tiempos necesarios para transportar gas natural licuado. Según medios europeos, el presidente de la asociación industrial alemana VDMA, Thilo Brodtmann, advirtió que existe una creciente preocupación entre las empresas por una posible escasez durante el próximo invierno. "Una escasez física de gas o un aumento vertiginoso de los precios supondrían una amenaza significativa para la industria", señaló Brodtmann. Economía Regulador energético británico sube el precio de la electricidad a un máximo en tres años 26 de agosto, 12:03 GMT Alemania depende en gran medida del gas y de la energía eólica después de abandonar la energía nuclear y reducir su dependencia del carbón.
Por ello, un aumento de la demanda combinado con una baja generación eólica podría obligar al país europeo a comprar gas en el mercado al contado, donde los precios ya son elevados. El precio europeo del gas ha aumentado cerca de 20% durante el último mes y se aproxima a los 70 euros (más de 80 dólares) por megavatio hora, su nivel más alto desde el primer invierno de la crisis ucraniana. Analistas no descartan que pueda alcanzar entre 80 y 100 euros (entre 91 y poco más de 110 dólares) si no cambia el escenario internacional. El impacto sería especialmente sensible para Alemania, donde los hogares pagan aproximadamente un tercio más por la electricidad que el promedio de la Unión Europea , mientras que las empresas enfrentan algunas de las tarifas energéticas más elevadas del continente.
Además, las ventas minoristas y la producción industrial han caído durante el último año y se encuentran entre las más débiles del G7 , mientras que el producto interno bruto apenas creció 0,3% en el segundo trimestre. Economía "El precio de la estupidez burocrática": el enviado especial de Putin comenta la situación del mercado energético europeo 26 de agosto, 17:49 GMT De acuerdo con la prensa europea, la Bundesnetzagentur —organismo regulador alemán del gas— considera que el riesgo de una escasez de suministro sigue siendo bajo, aunque ha pedido a hogares y empresas utilizar el combustible con moderación y prepararse para el invierno. Los compradores asiáticos están ofreciendo más por los cargamentos de gas natural licuado estadounidense, mientras la guerra con Irán ha alterado los flujos internacionales y reducido los incentivos para almacenar gas en Alemania. El canciller Friedrich Merz podría verse orillado a responder ante un eventual aumento de los precios mediante fondos públicos, topes o descuentos en las facturas.
Pero cualquier intervención tendría un costo para las finanzas públicas, que ya enfrentan un déficit creciente y una rentabilidad de los bonos alemanes a 10 años en su nivel más alto desde la crisis de la eurozona de 2011. Un periodo de temperaturas moderadas permitiría superar la temporada con menores dificultades, pero una ola de frío podría elevar los costos energéticos , afectar a la industria y poner nuevamente a prueba la capacidad del Gobierno de Merz para sostener la economía. No te pierdas las noticias más importantes Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces . Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
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