Gabriel Jesus mejoró el ataque del Manchester City de Guardiola y llegó al Arsenal como una de las grandes estrellas de la Premier League. El conjunto londinense le propuso ser uno de los líderes del proyecto de Arteta y le ofreció un salario acorde a su estatus. En su presentación como nuevo futbolista del Barça, el brasileño explicó que aceptó una rebaja considerable del sueldo para poder vestir de azulgrana. "Sí que bajé, significativamente, pero para mí esto es un sueño", explicó el propio delantero. "No solo yo, el Barça ha hecho un esfuerzo grande para que pudiera pasar esta contratación", apuntó. El nuevo fichaje reconoció que el salario no fue un problema cuando, hace escasos días, la posibilidad de fichar por el Barça se le presentó. "Si me preguntas un mes atrás, sería muy difícil esta posibilidad.
Pero Dios me está mirando a mí. Con 29 años y todo lo que pasó estos dos años, tener la posibilidad de jugar en el Barça es solo gracias a Dios. Estoy ilusionado y siempre querré ayudar. Cuando me enteré de que podía venir aquí, tenía claro que quería jugar en el Barça", comentó.
Los problemas físicos de Gabriel Jesus han opacado el último tramo de su carrera, ralentizando la proyección de un futbolista que se había convertido en uno de los atractivos de la Premier League. Nada más aterrizar en Barcelona, aseguró todavía en el aeropuerto que su rodilla está "perfecta". En su presentación, reiteró que se encuentra en plena forma física. "Estoy muy bien, muy bien físicamente. La rodilla ya no es un problema", enfatizó.
Pasó prácticamente todo 2025 recuperándose de una lesión de ligamentos. "El tema de la lesión es claro. Los dos últimos años han sido muy complicados. La lesión de la rodilla casi me dejó un año fuera. Me recuperé muy bien y volví a jugar con el Arsenal muy bien.
Mi rodilla y mi cuerpo están bien, preparados para dar lo mejor", aseguró Gabriel Jesus. Antes de la grave lesión de rodilla, había tenido algunos contratiempos musculares. Expuso que su sacrificio es lo que le permite vestir hoy la camiseta del Barça. "Estaba confiado en que algo iba a pasar. Sabía que haciendo las cosas bien, todo puede pasar.
Siempre he sido un tío que ha trabajado mucho, respetando a todos. Estaba trabajando mucho en el Arsenal, separado de los jugadores, pero siempre dando el máximo. Hace una semana recibí el mensaje de que podía pasar. Cuando empecé a pensar que era una gran posibilidad, me puse muy contento", reconoció.