La distancia se volvió un puente de recuerdos para Ale Capetillo y su familia, quienes emprendieron un viaje por España con el corazón lleno de nostalgia. Días atrás, los Capetillo hicieron sus maletas para reencontrarse con Ale en Madrid, el lugar en el que ha formado su propio hogar a un océano de distancia. Juntos recorrieron España creando nuevas memorias y despertando los recuerdos más lindos de su Yeya, que en cada paso se hizo presente. "Uno de mis mayores miedos desde que emigré es convertirme en esa hermana o esa hija que ves una vez al año, que mis hermanos crezcan, que mis papás envejezcan y que yo me pierda partes de su vida y ellos de la mía", contó Ale en un emotivo video. "Estos 5 años han dado para muchas llamadas, muchos FaceTimes, pero también para haberme perdido muchas cosas. Así que cuando por fin mi familia vino a España, yo sabía que solo tenía 8 días para viajar con ellos alrededor de España, pero quería que esos 8 días se sintieran como mucho más", agregó sobre cómo quería que el tiempo fuera eterno.
Ale continuó: "Empezamos por el campo y los caballos. Nos llevaron a un hotel perdido en Andalucía que honestamente se ha vuelto de mis spots favoritos en España. En un lugar como ese no tienes de otra más que ponerte al día con las personas que vayas. Y exactamente eso es lo que necesitábamos mi familia y yo".
Entre fotos y videos de este increíble viaje, añadió: "Cuando vives en otro país, por más llamadas que hagas, siempre hay cosas de la vida del otro que se te escapan. Y la verdad amé que pudiéramos tener todas esas conversaciones mientras hacíamos algo que todos disfrutamos muchísimo que es estar cerca de caballos". La creadora de contenido consintió a los suyos con una escapada que pasó por un rancho, la playa, la belleza de hoteles y las calles de Madrid, que fueron el escenario perfecto para las risas compartidas y las confidencias entre hermanos, mientras Ale disfrutaba de la complicidad de su madre y la calidez de su padre. "Desde que arrancó el viaje se me hacía imposible no pensar en mi Yaya. Porque cosa que veíamos, vivíamos o probábamos; siempre salía alguna anécdota de ella.
Y todos siempre pensábamos cómo nos hubiera encantado marcarle a contarle todo. Pero al mismo tiempo, y no sé muy bien cómo explicarlo, se sentía como si de alguna forma estuviera más cerca que por teléfono", agregó. Un viaje muy especial para todos Entre paseos por plazas emblemáticas y cenas en restaurantes típicos, la familia Capetillo dejó ver la unión que los caracteriza, convirtiendo cada instante en una postal digna de revista. "Y después, llegó el mar. El mar para nosotros, específicamente la playa, es como un punto de encuentro familiar.
Porque milagrosamente cada uno encuentra su propia forma de disfrutar. Algunos son felices bajo el sol, algunos no queremos salir del agua y otros queremos apuntarnos a cualquier actividad que aparezca. Pero al final, siempre todos terminamos juntos", dijo. Y concluyó: "Esta vez sus recetas no viajaron con nosotros, pero al final nosotros sí llegamos a su tierra, porque nuestro viaje terminó en Sevilla, y ahí entendí que sin planearlo todo el viaje nos había llevado a ella, el tipo de viaje que a mi Yaya le hubiera hecho feliz vernos vivir.
Así que mis papás no sólo vinieron a conocer la vida que llevo construyendo aquí, sino también de alguna forma acabamos volviendo a ella también".