'Frenazo' para CATL y BYD: Hungría retrasa dos de las mayores fábricas chinas de coches eléctricos en Europa

'Frenazo' para CATL y BYD: Hungría retrasa dos de las mayores fábricas chinas de coches eléctricos en Europa

Coches Eléctricos 'Frenazo' para CATL y BYD: Hungría retrasa dos de las mayores fábricas chinas de coches eléctricos en Europa La nueva etapa política en Hungría ha endurecido la supervisión ambiental y laboral. CATL tiene paralizada parte de su proyecto y BYD acumula casi un año de retraso. La fábrica de BYD y CATL podrían retrasarse aún más en su inicio laboral. Alberto Pérez 02/09/2026 10:00 Actualizado a 02/09/2026 10:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Hungría se convirtió durante los últimos años en uno de los principales destinos europeos para las inversiones chinas relacionadas con el coche eléctrico, pero algunos de sus proyectos más importantes están encontrando obstáculos. CATL todavía no puede comenzar a fabricar celdas en su enorme planta de Debrecen, mientras que BYD ha retrasado hasta finales de 2026 el inicio de la producción de coches en Szeged. Varios medios, como Caixin , relacionan esta situación con el cambio político vivido en Hungría durante abril de 2026 y el consiguiente endurecimiento de la supervisión sobre las grandes inversiones extranjeras.

Pero los problemas concretos son diferentes en cada proyecto. CATL afronta incidencias relacionadas con seguridad laboral y permisos, mientras BYD ha sido sancionada por incumplimientos ambientales relacionados con tierras retiradas durante la construcción de su fábrica. CATL aspira a fabricar hasta 100 GWh anuales en su planta húngara. Nueve trabajadores de CATL presentaron una elevada exposición al níquel El caso más inmediato afecta a CATL.

Su proyecto de Debrecen representa una inversión anunciada de 7.340 millones de euros para construir una planta con 100 GWh de capacidad anual. La compañía ya fabrica módulos de batería en Hungría, pero la producción de las propias celdas todavía no ha comenzado. CATL comunicó que nueve trabajadores presentaban niveles elevados de exposición al níquel. Las autoridades realizaron tres inspecciones entre el 11 y el 25 de agosto y detectaron deficiencias relacionadas con los equipos de protección individual.

Como consecuencia, prohibieron temporalmente el trabajo en tres áreas vinculadas al corte láser de las láminas de ánodo y cátodo, su bobinado y el secado de las celdas. Existe además un segundo frente administrativo. Las autoridades concedieron el 25 de agosto el permiso de ocupación correspondiente a la primera fase del edificio de fabricación de celdas, que incluye las líneas L1 y L2, pero habían rechazado seis días antes el correspondiente a la segunda fase, con las líneas L3 y L4, debido a una deficiencia en la documentación del edificio. CATL no podrá iniciar la fabricación de celdas hasta solucionar todas las irregularidades laborales relacionadas con la exposición al níquel.

La fábrica de CATL, por tanto, retrasará así su apertura e inicio de producción de baterías para coches eléctricos. BYD también acumula retrasos en su primera fábrica europea El otro gran proyecto afectado es la fábrica de coches que BYD está construyendo en Szeged. Su producción debía comenzar inicialmente a finales de 2025, pero el calendario se ha desplazado aproximadamente un año y la compañía espera ahora iniciar la fabricación durante el cuarto trimestre de 2026. La propia vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li , aseguró recientemente que Hungría continúa siendo “la prioridad número uno” de la compañía en Europa.

BYD también ha tenido problemas con las autoridades húngaras. El Gobierno regional abrió un procedimiento después de descubrir que la compañía había retirado tierra de las obras sin realizar previamente los análisis y comunicaciones establecidos en su autorización ambiental. Parte del terreno trasladado presentaba concentraciones de determinados alquilbencenos por encima del límite permitido de 0,5 mg/kg, con mediciones de entre 0,7 y 4,16 mg/kg. Las autoridades llegaron a ordenar la destrucción de cultivos presentes en algunas parcelas afectadas y posteriormente impusieron a BYD una multa ambiental de 10 millones de florines húngaros.

Los análisis posteriores realizados en 101 puntos determinaron que en mayo ya no existían concentraciones superiores al límite y que tampoco había riesgo para la salud, por lo que el procedimiento ambiental terminó cerrándose. BYD planifica producir en Hungría varios coches eléctricos. Hungría endurece la vigilancia sobre las inversiones chinas CATL también ha recibido una multa de 10 millones de florines por infracciones ambientales, mientras que Yunnan Energy New Material, fabricante chino de separadores para baterías, vio suspendidas en junio las operaciones de su filial húngara después de detectarse contaminación de aguas subterráneas. CarNewsChina señala estos casos como ejemplos de una supervisión más estricta después del cambio de Gobierno producido esta primavera.

La situación resulta especialmente relevante para la industria europea del coche eléctrico. La fábrica de CATL en Debrecen está diseñada para suministrar baterías a fabricantes instalados en Europa, mientras que la planta de BYD en Szeged será su primera fábrica de turismos dentro de la Unión Europea y una pieza fundamental de su estrategia para producir localmente. Ninguno de los dos proyectos está cancelado. CATL puede continuar con determinados trabajos de ajuste de maquinaria mientras corrige las deficiencias detectadas y BYD mantiene previsto comenzar a fabricar coches antes de terminar 2026.

Pero las dos compañías están comprobando simultáneamente que sus enormes inversiones en Hungría tendrán que superar una vigilancia regulatoria considerablemente más estricta antes de alcanzar el volumen de producción previsto. Temas CATL BYD Coches Eléctricos