La modificación de la Constitución, promovida por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo , fue aprobada por unanimidad durante una sesión especial celebrada en León. La iniciativa deberá superar todavía una segunda aprobación durante la próxima legislatura para incorporarse definitivamente al ordenamiento constitucional nicaragüense. La reforma amplía los actuales mandatos y traslada las próximas elecciones generales de Nicaragua a noviembre de 2028 Mandatos de siete años y elecciones en 2028 Uno de los cambios fundamentales consiste en fijar en siete años la duración de los cargos de elección popular y de aquellos cuya elección o ratificación depende del Parlamento. La extensión alcanza también a las autoridades actualmente en ejercicio, lo que modifica directamente el calendario electoral.
Las próximas elecciones generales de Nicaragua pasarán así a celebrarse en noviembre de 2028. Posteriormente se mantendría el calendario correspondiente para los comicios municipales y regionales. La ampliación afecta igualmente al comandante en jefe de las Fuerzas Militares del Ejército y a los responsables de las fuerzas policiales, cuyos periodos pasarán también a ser de siete años. Principales cambios de la reforma constitucional Materia Situación introducida por la reforma Elecciones generales Cada siete años Próximos comicios generales Noviembre de 2028 Cargos de elección popular Mandato de siete años Cargos elegidos o ratificados por el Parlamento Siete años Jefatura del Ejército Siete años Jefatura de la Policía Siete años Toma de posesión de la Copresidencia 18 de enero Partidos con financiación extranjera Sin personería jurídica o sujetos a cancelación Candidaturas consideradas contrarias a la soberanía Prohibidas Fuente: Asamblea Nacional de Nicaragua y documentación oficial sobre la reforma constitucional.
El nuevo marco permite al Consejo Supremo Electoral sancionar o cancelar partidos y candidaturas por financiación extranjera o vulneración de principios constitucionales El veto a los considerados “traidores a la patria” La reforma introduce además nuevas limitaciones para optar a cargos de elección popular o desempeñar responsabilidades públicas. El texto veta a quienes las autoridades consideren “traidores a la patria” o vinculados directa o indirectamente con intentos de golpe de Estado. Las restricciones alcanzan también a quienes sean acusados de menoscabar la independencia, soberanía o autodeterminación del país, solicitar una intervención extranjera, respaldar sanciones económicas contra Nicaragua o participar en organizaciones que reciban financiación procedente del extranjero . La medida tendrá un efecto especialmente relevante sobre sectores de la oposición nicaragüense , después de que las autoridades hayan aplicado durante los últimos años la figura de “traición a la patria” contra centenares de críticos y opositores.
También se establece que no podrán obtener personería jurídica los partidos constituidos con financiación extranjera. El Consejo Supremo Electoral dispondrá además de mayores facultades para verificar la financiación de las organizaciones políticas y sancionar o cancelar a partidos, dirigentes y candidatos. La reforma convierte en norma constitucional varias de las restricciones políticas aplicadas durante los últimos años contra sectores de la oposición El 18 de enero, nueva fecha para la toma de posesión Otra modificación afecta al calendario institucional. Los copresidentes de la República tomarán posesión el 18 de enero del año posterior a las elecciones, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del poeta nicaragüense Rubén Darío , nacido en 1867.
La iniciativa también incorpora una cláusula para impedir que leyes, reglamentos o disposiciones aprobadas por otros Estados u organismos internacionales produzcan efectos jurídicos en Nicaragua cuando las autoridades consideren que amenazan la independencia, soberanía, autodeterminación, seguridad o paz del país. El Ejecutivo sostiene que estas disposiciones pretenden evitar la injerencia extranjera y garantizar la estabilidad política. Ortega había anunciado el pasado 19 de julio su intención de impulsar cambios legales para impedir que personas que calificó como “golpistas” o “vende patria” pudieran participar en futuros procesos electorales. La reforma necesitará una segunda aprobación en 2027 Los cambios constitucionales no entran automáticamente en vigor con la votación celebrada en León.
Al tratarse de una reforma de la Constitución, necesitan ser aprobados en dos legislaturas diferentes . La segunda aprobación está prevista a partir del 18 de enero de 2027 . El Parlamento nicaragüense está ampliamente controlado por el oficialismo, por lo que no se esperan obstáculos políticos para su ratificación definitiva. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya había cuestionado el proyecto durante su tramitación.
El organismo considera que ampliar nuevamente los mandatos y limitar quién puede concurrir a unas elecciones restringe la competencia política y reduce las posibilidades de alternancia democrática. La Unión Europea también había reclamado previamente a las autoridades nicaragüenses la celebración de elecciones transparentes, inclusivas y creíbles, así como el restablecimiento de garantías para la participación política. Las reformas profundizan así los cambios institucionales emprendidos en Nicaragua durante los últimos años. En 2025, otra modificación de la Constitución estableció la Copresidencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo , amplió los poderes del Ejecutivo y elevó entonces de cinco a seis años el periodo presidencial.
La nueva reforma añade ahora otro año al mandato y reordena nuevamente el calendario electoral del país.