“El Gobierno de Catar ha confirmado, en un documento oficial presentado ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que los ataques defensivos de Irán contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en territorio catarí ‘estuvieron dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses. […] No se ha atacado ninguna zona civil’”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en un mensaje publicado este jueves en su cuenta de X. Baqai ha señalado que la única excepción mencionada por Catar fue un ataque contra una instalación gasística ocurrido el 18 de marzo. “Sin embargo, cabe recordar que las instalaciones atacadas ese día estaban siendo utilizadas para apoyar la agresión militar estadounidense contra Irán”, ha aclarado. De acuerdo al portavoz de la Cancillería iraní, esto contrasta claramente con el largo historial de Estados Unidos de ataques deliberados contra objetivos civiles, como escuelas, hospitales, barrios residenciales, ceremonias nupciales, puentes y muchos otros . De Minab a Kuhestak: maquinaria bélica de EEUU y sus crímenes contra el pueblo iraní | HISPANTV De Minab a Kouhestak, los ataques estadounidenses contra civiles iraníes revelan una guerra sin líneas rojas ni respeto por la vida humana. “Existe una enorme diferencia entre una nación civilizada que ha aprendido la importancia de respetar los principios morales y humanitarios incluso en las circunstancias más difíciles, y gobernantes belicistas que, al ejercer su poder, no respetan ninguna norma jurídica ni principio ético”, ha resaltado.
Las declaraciones de Baqai se producen en reacción a las palabras del vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, quien afirmó sentirse “extremadamente escéptico” respecto a los informes sobre el ataque estadounidense contra una boda en el sur de Irán . Vance alegó que las fuerzas estadounidenses “nunca atacan civiles”, “a diferencia de” Teherán.
Estados Unidos bombardeó el martes, alrededor de las 20:00 horas, una ceremonia de boda en Kuhestak, en el condado de Sirik, en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, dejando al menos cinco muertos y 68 heridos. El comandante en jefe del CGRI de Irán ha advertido de que la sangre de los iraníes martirizados en el ataque estadounidense contra una boda no quedará “sin respuesta”. El comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el general de división Ahmad Vahidi, ha enfatizado que la sangre de los mártires de este ataque “jamás quedará sin justicia y, sin duda alguna, alcanzará a quienes ordenaron y perpetraron este atroz crimen”. rba