En el efervescente entorno culé, un joven jugador, Alejandro Balde, parece haber caído en desgracia. Es obvio que lo que piensa y lo que dice Flick pesa mucho porque ha devuelto al club a la senda del éxito en dos campañas en que ha arrasado al Madrid a nivel doméstico. Por eso, su discurso genera adhesión. Y a Balde lo marcó con contundencia en un par de ruedas de prensa y después, con sus decisiones tácticas, le dejó claro que, a día de hoy, no cuenta con él.
De hecho, es el único futbolista del primer equipo que no ha jugado ni un minuto, habiendo actuado en su zona Espart y Cancelo. Seguro que Balde tiene cosas a mejorar, obvio que Flick no le da un ‘toque’ en público de forma gratuita. Pero no hay que perder de vista su edad (22 años) y que tiene mucho fútbol por delante y unas grandes condiciones físicas y técnicas. Todo ello siendo internacional y mundialista.
No darle bola también es devaluarlo. A Balde hay que exigirle y fiscalizarle, pero no es tan malo como para no jugar ni un minuto. De hecho, es uno de los más veloces del equipo. Quizás hay que insistir con él más que con otros para que entienda cuándo ir a la presión o cuándo replegar.
Y quizás ya debería saberlo. Pero que nadie olvide que Cancelo, un tipo con un despliegue ofensivo brutal, también salió en alguna foto en goles letales para el Barça. Como también salió Espart en alguna ante el Rayo pese a su partidazo con balón. Crítica y exigencia, sí; linchamientos, no.
Que Araujo ya sufrió ‘fuego amigo’ y pasó de ser un tipo valorado en 80 ‘kilos’ por el Bayern a no valer.