De esa manera lo destacó en entrevista a Prensa Latina en esta capital la doctora Ileana Morales, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Ministerio cubano de Salud Pública. Morales participó aquí en el encuentro regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre gobernanza, financiamiento y prestación integrada de servicios para una atención primaria integral, del 2 al 4 de septiembre. Resaltó que la visita a Brasil representa una oportunidad para fortalecer vínculos que calificó de “amplios y profundos”, no solo limitados al ámbito estrictamente sanitario, sino extendidos a la biotecnología y las industrias biofarmacéuticas de ambos países. Como expresión concreta de esa relación mencionó el Comité Gestor Binacional para la Ciencia, la Salud y la Biotecnología Cuba-Brasil.
Tal mecanismo fue creado hace unos 15 años por los ministerios de Salud de los dos países y reúne actualmente a autoridades, reguladores, científicos, académicos, profesionales y representantes empresariales. En dicho espacio participan, además, las autoridades reguladoras de ambos países, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), de Cuba, y la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), de Brasil, junto con universidades, centros de investigación y empresas de biotecnología. La doctora cubana explicó que el Comité atravesó una etapa de nula actividad, pero retomó su funcionamiento tras el regreso al poder del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el 1 de enero de 2023. Desde entonces, señaló, fueron retomados y actualizados convenios y se fortaleció progresivamente el trabajo bilateral.
La actividad ha sido fuerte durante los últimos dos año y ha ido creciendo, afirmó Morales, quien destacó que durante una reunión celebrada en Brasilia fue posible realizar un balance de los niveles actuales de cooperación y de los proyectos aprobados de manera conjunta. Nuestra cartera de iniciativas comprende áreas consideradas prioritarias para ambos sistemas sanitarios, entre ellas el enfrentamiento al cáncer, enfermedades neurodegenerativas y padecimientos crónicos, especialmente diabetes. También, añadió, incluye el desarrollo de medios diagnósticos, dolencias transmisibles y arbovirosis. Manifestó que algunos proyectos se encuentran próximos a comenzar, mientras otros proceden de etapas anteriores o permanecen en fase de discusión.
El propósito, aseguró, es mantener el ritmo de cooperación y convertir esa agenda científica y tecnológica en resultados concretos para las poblaciones. Como objetivos figuran la introducción en ambos mercados de moléculas y productos innovadores desarrollados por las industrias biotecnológicas cubana y brasileña, así como la elaboración de programas sanitarios y protocolos estandarizados para determinadas enfermedades. La cooperación abarca asimismo el desarrollo de medios diagnósticos, especialmente para enfermedades transmisibles, la creación de capacidades científicas y técnicas y la formación de recursos humanos. También, Morales resaltó la movilidad de estudiantes y profesores entre universidades de los dos países, y ponderó una agenda que combina investigación, innovación, desarrollo tecnológico, formación profesional y aplicación de resultados en los sistemas sanitarios.
A criterio de la funcionaria, el mecanismo bilateral constituye además un ejemplo de cooperación Sur-Sur en el sector de la salud, al reunir capacidades de dos países con experiencias y potencial científico complementarios. Las dos partes ponen lo mejor de sus desarrollos, sus científicos y sus expertos profesionales en temas comunes de interés para la salud del pueblo, recalcó. Consideró que el objetivo de la colaboración trasciende los proyectos individuales y debe expresarse en beneficios concretos para Cuba y Brasil, mediante nuevas tecnologías, medicamentos, diagnósticos, protocolos sanitarios y capacidades profesionales. oda/dsa