Dólar barato, incertidumbre y contradicción: en Colombia se compra carro, pero no vivienda

Dólar barato, incertidumbre y contradicción: en Colombia se compra carro, pero no vivienda

Bogotá — El dólar barato y la incertidumbre política abrieron una grieta en el consumo colombiano: los carros baten récords de ventas mientras la compra de vivienda se frena, dos decisiones que normalmente avanzan juntas y hoy van en sentidos opuestos. Juan David Jaramillo, especialista de Estudios Económicos en Banco Davivienda, advierte sobre el papel que está jugando el gasto público en el buen momento que atraviesa la economía. “El gasto del Gobierno continuó teniendo un protagonismo atípico en la expansión de la economía colombiana”, señala Jaramillo. Un crecimiento con motor prestado La economía colombiana creció 3,5% anual en el segundo trimestre de 2026, por encima del 3,2% que esperaba el propio banco y del 3,3% del consenso de Bloomberg. Sin embargo, el gasto público explicó “más de la mitad del crecimiento del PIB” en ese periodo, según el analista, lo que deja en evidencia una dependencia poco sostenible de cara al ajuste fiscal que se avecina.

El nuevo Presupuesto General de la Nación para 2027, radicado el 27 de agosto por COP$634,9 billones, eleva la proyección del déficit fiscal hasta 9,4% del PIB. Con la aprobación de la anunciada “Ley de Ajuste Fiscal”, que buscaría recortar el gasto primario en hasta 2,2% del PIB, el déficit debería bajar a cerca de 7,2% del PIB. ¿Cómo va la venta de carros en Colombia? En julio se matricularon 28.758 vehículos en el país, una cifra 19,5% superior a la de julio de 2025, según datos del Runt. El resultado estuvo marcado por un alza de doble dígito en vehículos particulares (15,8%), mientras la línea de productivos cayó 17,7% frente al año anterior.

El verdadero protagonista fue otro: la categoría “otros vehículos” lideró el crecimiento por quinto mes consecutivo, con un alza de 782,8% “a consecuencia de la disparada en la adquisición de vehículos SUV”, precisa Jaramillo. La vivienda, en punto muerto En contraste, el Índice de Ventas de Vivienda Nueva para las seis principales ciudades cayó 15,0% real anual en julio, aunque creció 10,3% frente a junio. Se comercializaron 8.951 viviendas por COP$2,27 billones, y tanto el segmento VIS como el No VIS registraron la misma caída anual: 15%. En lo corrido del año, las ventas de vivienda nueva suman COP$15,89 billones, un retroceso real anual de 9,7%. ¿La razón?

Jaramillo identifica un freno asociado a la espera, tanto de las familias como de las constructoras, “por las decisiones que pueda tomar el nuevo gobierno” en este sector. Dos caras del peso fuerte La apreciación del peso colombiano (COP) no solo afecta al mercado inmobiliario. Jaramillo advierte que también golpea a los hogares que dependen de remesas del exterior. Según explica, la apreciación del peso “merma poder adquisitivo a estas familias y puede constituirse en un desestímulo para el envío de remesas”, lo que añade presión sobre el consumo de los hogares.

A esto se suma el efecto de las tasas de interés, que subieron por la presión inflacionaria del aumento del salario mínimo, y que “frenan el crecimiento del consumo de los hogares” además de encarecer el financiamiento de las empresas. El momento económico No todo son contrastes negativos. El Indicador de Confianza Davivienda (ICD) mejoró en julio, con un balance de 1,1%, 5,4 puntos porcentuales más que en junio. La industria manufacturera también repunta: el Davivienda PMI llegó a 54,3 unidades en agosto, la lectura más alta desde octubre de 2025. ¿Cómo afectará el terremoto del 10 de agosto?

Jaramillo también dimensiona el impacto económico del terremoto del 10 de agosto, que afectó especialmente a Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca. Davivienda calcula un impacto negativo neto de -0,32 puntos porcentuales sobre el PIB del tercer trimestre de 2026, y un efecto casi nulo en el último trimestre del año. El saldo neto para 2026 sería de -0,11 puntos porcentuales, pero para 2027 el efecto se volvería positivo, con un aporte de 0,25 puntos porcentuales al crecimiento, gracias a la reconstrucción. Con todo esto, Davivienda proyecta un crecimiento de 2,5% para la economía colombiana en 2026 y de 2,3% para 2027.