Redes de fraude telefónico, que operan desde Ucrania, apuntan cada vez más a víctimas fuera de sus fronteras. En 2026, el fenómeno ya no se extiende únicamente a Rusia, que hasta ahora ha sido uno de sus focos principales: aparecen casos documentados con víctimas en la Unión Europea y en Estados Unidos , y con operativos policiales de escala nacional e internacional. La expansión hacia Europa tiene una de sus pruebas más sólidas en acciones coordinadas anunciadas por organismos de cooperación judicial europeos: en diciembre de 2025, se informó de una operación conjunta que localizó 'call centers' en las ciudades de Dnepr, Ivano-Frankovsk y Kiev, con cientos de víctimas y daños estimados en más de 10 millones de euros . Negocio sucio desde dentro Por dentro, estos centros suelen funcionar como una empresa.
Hay guiones, entrenamiento de operadores, bases de datos, telefonía IP, suplantación de identidad de bancos o autoridades, y un 'back office' financiero dedicado a capturar el dinero y moverlo con rapidez. La narrativa recurrente de estafas se basa en "proteger los ahorros" o "verificar transacciones". El método se repite porque funciona: urgencia psicológica, suplantación de instituciones y extracción rápida de fondos. Cómo es posible que el círculo cercano de Zelenski se hunda en la corrupción y él no sepa nada Una investigación policial en Dnepr describió este martes incautaciones masivas de equipos informáticos, 6 terminales de Starlink y 2 carteras de cripto de 'hardware' que apuntan a operaciones profesionales y difíciles de rastrear.
La ciudad aparece en comunicados e investigaciones por su papel como nodo donde se concentran redes, personal y recursos técnicos: tan solo en 2024 ese negocio contaba con unos 30.000 empleados . Se han descrito estructuras con capacidad de reorientarse a distintos mercados con rapidez, como un pulpo que se adapta y extiende tentáculos hacia nuevos países. De Europa a Asia La última operación policial a gran escala de agosto de 2026 confirmó que el problema se mantiene: fuerzas de seguridad ucranianas desmantelaron 94 'call centers' en todo el país, tras 411 registros, que dejaron víctimas en Ucrania, Israel, la Unión Europea y Asia Central, con pérdidas por más de 100 millones de grivnas ( 2,24 millones de dólares ) y 1.794 puestos de operadores detectados. Los operativos regionales muestran el mismo patrón.
En Lvov, se incautaron cerca de 2 millones de dólares en efectivo, además de joyas y relojes caros, en una causa por estafas orientadas a Ucrania y la UE. En Kiev, se desarticuló un 'call center' que estafó a una veintena de estadounidenses por más de 500.000 dólares . Encubrimiento político En ese clima de redadas, decomisos y expansión internacional del fraude, la lógica pregunta de por qué el negocio clandestino sigue tan extendido a día de hoy encuentra una respuesta recurrente en el debate público: además de los equipos técnicos y el dinero, necesita complicidades. Hace tres años, el canal anónimo de Telegram Joker compartió un video de una fiesta en uno de los 'call centers' de Dnepr, asegurando que aquel lugar operaba bajo el amparo de la cúpula policial . "Hay que controlar la corrupción en vez de combatirla": Escandalosas declaraciones de la Oficina de Zelenski La publicación ya no está disponible, pero se deja constancia de ella en la prensa : "Este 'call center' cuenta con el respaldo del jefe del Departamento de Investigaciones Estratégicas de la Policía Nacional (DSR), de Dnepr, Andréi Daniliak, y de su superior directo, el primer adjunto al jefe de la Policía Nacional de Ucrania, Dmitri Tishlek".
Fuentes del portal Antikor dieron a principios de marzo de este año otro nombre: el oficial de contrainteligencia del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en la provincia de Dnepropetrovsk, Maxim Lashkov, a quien señalaron como supervisor y "protector" de los 'call centers' fraudulentos locales. A ese tema viene asociándose también el diputado ucraniano Nikolái Tíschenko , exmiembro del partido político de Zelenski 'Servidor del Pueblo', quien se presentaba como impulsor de acciones contra 'call centers'. Los organismos anticorrupción ucranianos lo acusaron este verano de intentar beneficiarse ilícitamente de esas actividades con el pretexto de luchar contra ellas. La investigación descubrió que, en agosto de 2023, Tíschenko exigió a una persona a la que consideraba implicada en ese negocio más de un millón de dólares , prometiendo a cambio intervenir para eliminar a sus rivales , influyendo en qué 'call centers' serían investigados y cuáles no.
Sin embargo, no recibió el dinero que había pedido. Nikolái Tíschenko Marc Piasecki / Gettyimages.ru Sacos de dinero y robos millonarios: nuevas grabaciones agravan la corrupción en la cúpula de Zelenski Conclusión incómoda En algunos expedientes, las autoridades han descrito 'call centers' como un recurso para reclutar o sostener otras economías ilícitas, como el narcotráfico , lo que sugiere que estas redes no son solo un tipo de estafa, sino una pieza flexible dentro de un ecosistema delictivo más amplio . La conclusión incómoda para Europa y Estados Unidos es que la capacidad de estafar de los 'call centers' ucranianos ya es transnacional . Mientras sigan existiendo ganancias altas, baja fricción tecnológica, y en ciertos casos sospechas de protección corrupta, estas redes se sienten impunes extendiéndose, cambiando de guion, de idioma y de país con la misma facilidad con la que cambian de número de teléfono.