Puerto Iguazú — Jorge Brito evitó referirse a una eventual candidatura presidencial en 2027 aunque tampoco cerró de forma explícita la puerta. “Yo soy empresario, argentino, soy padre y para eso trabajo todos los días”, respondió Brito consultado al respecto durante la 47ª Convención Anual del IAEF. Todavía “hay mucho tiempo para la próxima elección”, agregó ante empresarios. Pese a eludir la consulta, el empresario, presidente del Banco Macro desde 2023, no se desentendió de la discusión política. “No es que no me importe la política, me considero una persona que me involucro mucho”, afirmó. Según dijo, al 99% de la gente hoy no le interesan las candidaturas de 2027 sino que están pensando cómo le van a resolver los problemas.
Ante ese diagnóstico, Brito -también presidente de Genneia-sostuvo que su principal aporte a la sociedad, desde su posición, pasa por invertir, crear empleo y “generar conciencia en la política de cuáles son las cosas que nosotros creemos que están mal, que se puedan mejorar para que tengamos un país mejor. En su exposición, el presidente del Banco Macro también destacó que el Gobierno de Javier Milei “se haya animado a hacer algo que todos sabíamos que había que hacer, que todos sabíamos que estaba mal”. Se refería así al “costo político” que debió pagar el presidente por reducir “cinco puntos de déficit que eran principalmente subsidios, que usaban algunos y lo pagaban todos”. “Eso había que reemplazarlo. Pero creo que todavía hay mucho por hacer”, señaló.
De esta manera, Brito puso el foco en uno de los principales desafíos que enfrenta el Gobierno de Javier Milei: la recuperación del nivel de actividad y la creación de empleo. Empleo y actividad en el centro del desafío Para Brito, el Gobierno avanzó en una corrección que consideró necesaria al comienzo de su gestión, pero ahora enfrenta un desafío diferente: lograr que la economía vuelva a crecer con mayor dinamismo. “El gran desafío que tenemos todos, en la política y los privados, como empresarios que estamos acá, es ver cómo somos participantes de las reformas que importan a la gente”, sostuvo. En ese punto, identificó al empleo y al nivel de actividad como las principales preocupaciones sociales. Según Brito, la demanda que enfrenta actualmente el Gobierno está vinculada precisamente con la recuperación de la actividad económica.
VER MÁS: Siete de cada 10 empresarios argentinos esperan que sus ventas repunten en 2027 También planteó que la oposición tendrá un papel relevante en ese escenario. A su juicio, debería ofrecer mayores certezas respecto del modelo de país que propone y de las políticas que mantendría o modificaría. Brito recordó, aunque aclaró que no pretendía establecer un paralelismo, que el Gobierno de Mauricio Macri enfrentó hacia el final de su mandato una crisis de expectativas vinculada con el temor sobre lo que podía ocurrir después. En su opinión, una situación similar podría representar un riesgo para la actual administración si la oposición no logra explicar con claridad cuál sería su rumbo.
Pero más allá de la discusión electoral, Brito planteó que Argentina necesita alcanzar acuerdos sobre determinadas reglas básicas que no deberían depender de los cambios de gobierno. “Creo que tenemos que definir un modelo de país”, sostuvo. Para el empresario, puede haber diferencias sobre cuánto invertir en educación o sobre distintas políticas públicas, pero existen cuestiones estructurales que deberían constituir reglas permanentes para el país. Una de las principales preguntas, dijo, es qué modelo productivo quiere Argentina. En ese marco, cuestionó que un país de casi 50 millones de habitantes continúe concentrando buena parte de sus exportaciones en materias primas sin avanzar suficientemente en la incorporación de valor agregado.
También apuntó contra las deficiencias de infraestructura. “Me cuesta creer que tengamos los mismos trenes que teníamos hace 50 años”, afirmó, y puso como ejemplo los costos logísticos que enfrentan empresas agroindustriales cuyos campos se encuentran atravesados por vías ferroviarias pero que igualmente deben recurrir al transporte en camión. En ese contexto, Brito señaló que el debate sobre competitividad no puede reducirse al tipo de cambio: “Muchas veces cuando hablamos de competitividad lo primero que hacemos es hablar de tipo de cambio y obviamos que hay muchas otras cuestiones”. Entre ellas mencionó la presión impositiva y el costo del financiamiento. En particular, cuestionó la aplicación del IVA sobre los intereses de los préstamos y sostuvo que ese esquema encarece el crédito para los consumidores.
También apuntó contra el impuesto a los Ingresos Brutos, aunque planteó que la discusión requiere considerar tanto a los gobiernos provinciales como a las empresas y los bancos. Según explicó, una reducción de las alícuotas podría ampliar la base imponible y permitir que las provincias mantengan niveles de recaudación similares. Como ejemplo, mencionó el caso del municipio de Tres de Febrero, donde —según relató— tasas municipales más bajas contribuyeron a atraer empresas. En ese sentido, sostuvo que el sector privado también debería generar incentivos para que los gobiernos compitan por ofrecer menores cargas tributarias.
Mora: “Somos muy optimistas que se pueda resolver en el corto plazo” En diálogo con la prensa una vez finalizada su exposición, Brito dijo que en el Banco Macro están “convencidos” que la tasa de morosidad está bajando. “La nueva cartera generada viene siendo mucho menos morosa que la anterior”, anticipó antes de explicar que eso “tiene que ver con muchas cuestiones”. Entre ellas, recordó que la tasa de interés del último trimestre del año pasado, que estuvo en torno a tres dígitos, sumada a la tasa de inflación bajando, “creó tener una tasa de interés real de las más altas de la historia”. Pero además, dijo que ese proceso estuvo acompañado de pérdida de empleo en torno a las 300.000 ó 400.000 personas y pérdida de ingresos, en un contexto en el que la población pasó de tener en torno a 5% de gastos en servicios públicos, a 25%. “Eso es el salario disponible, son factores que hicieron que esta morosidad suba fuertemente.”, recordó. No obstante, hacia adelante, el banquero confía en que “no hay nada que nos haga pensar que vaya a incrementarse a futuro”, por lo que aseguró que en el Banco Macro son “muy optimistas a que esto se va a poder resolver en el corto plazo”.
Consultado respecto al elevado costo financiero de la refinanciación mencionado en la jornada anterior por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, Brito apuntó contra “todos los impuestos que tiene un préstamo”, “Ese número es mucho más grande que el spread financiero que tenemos los bancos”. Entre Nación, provincias y municipios, dijo el banquero, “tienen un retorno más alto que el que tenemos los bancos por dar un préstamo y asumir el riego”.