Tienen buenos juegos, pero casi nadie se los compra. Los creadores de Life is Strange cada vez están peor y sus dueños se ponen en lo peor

Tienen buenos juegos, pero casi nadie se los compra. Los creadores de Life is Strange cada vez están peor y sus dueños se ponen en lo peor

La industria del videojuego no tiene piedad con nadie, ni siquiera con uno de los estudios más reconocidos de Europa y del resto del mundo. A pesar de habernos dado Life is Strange, Vampyr o Jusant, los últimos años del estudio francés han sido preocupantes, con juegos que apenas han rendido económicamente e ideas que no han calado entre el público. Ahora, apenas tres meses después de anunciar que no tenían suficiente dinero para sobrevivir hasta 2027, Don't Nod ha anunciado el despido de hasta 90 empleados mientras confirma lo que temíamos: la situación no ha mejorado y siguen sin capital. Como comentábamos, a comienzos de verano la compañía anunció problemas económicos después de perder la financiación de Tencent.

En ese momento, los franceses cerraron la primera mitad de 2026 registrando unos ingresos de 6,1 millones de euros, un 14% menos que durante el mismo periodo del año anterior, mientras que las pérdidas alcanzaron los 4,3 millones de euros, prácticamente el doble que en la primera mitad de 2025. Las ventas se redujeron hasta los 3,5 millones de euros, mientras que los ingresos procedentes de actividades de desarrollo aumentaron hasta los 2,6 millones, principalmente por el trabajo que el equipo de Montreal está realizando en un juego narrativo basado en una importante propiedad intelectual de Netflix. Don't Nod se enfocará en desarrollar en Francia, pero ni esto asegura su futuro Ante esta situación, Don't Nod ha puesto en marcha diferentes medidas para reducir sus costes, aunque considera que no son suficientes para garantizar la viabilidad del negocio. Para empezar, establecerá una nueva reorganización empresarial que supondrá, de primeras, la eliminación de hasta 90 puestos de trabajo en Francia.

La idea, según menciona en su comunicado oficial, es concentrar en el país vecino toda su actividad en una única línea de producción, una estructura que permitirá "una asignación más eficiente de los recursos, una clarificación de las responsabilidades y una mayor concentración de las competencias" en los proyectos prioritarios. Oskar Guilbert, presidente y director ejecutivo de Don't Nod, reconoce que las medidas planteadas serán "difíciles" y que la compañía es consciente de lo que pueden suponer para los empleados afectados, aunque defiende que son necesarias para garantizar el futuro del estudio. "En un mercado donde la financiación es más selectiva y los ingresos más inciertos, debemos adaptar nuestro modelo con lucidez y responsabilidad", afirma Guilbert. El directivo añade que el objetivo es "asegurar la continuidad de las actividades" del estudio, aunque el propio comunicado deja claro que la supervivencia de Don't Nod más allá de enero de 2027 sigue dependiendo, en parte, de la obtención de financiación externa, mientras Tencent sigue sin querer invertir en la compañía. Por eso, y según el documento, esta reorganización podría desembocar en una nueva reducción de la plantilla durante los próximos meses.

Por ahora, no sabemos si finalmente se llegará a tomar esa decisión ni en qué estado se encuentran las negociaciones con posibles inversores externos, pero sí sabemos que, más allá del juego desarrollado en colaboración con Netflix, la compañía francesa no tiene otros proyectos previstos para 2027 en adelante. En 3DJuegos | Fui a Barcelona para disfrutar de un torneo de Valorant y acabé encontrando un coche que parece sacado de Evangelion