Durante décadas, vivir bajo el mar fue una idea asociada a los grandes experimentos científicos de los años 60 y 70. Con el tiempo, la mayoría de aquellos hábitats desaparecieron y solo unas pocas instalaciones continuaron operativas. Ahora, una nueva estación instalada en Florida busca recuperar esa ambición. Se llama Vanguard y fue desplegada en junio sobre el lecho marino de Tennessee Reef, dentro del Santuario Marino Nacional de los Cayos de Florida, a unos 17 metros de profundidad.
Según la empresa británica DEEP, responsable del proyecto, se trata del primer hábitat humano submarino instalado en aguas estadounidenses en aproximadamente 40 años. Cuatro personas viviendo bajo el agua Vanguard tiene unos 10 metros de largo y 2,5 metros de ancho y está diseñada para albergar a cuatro acuanautas durante misiones de cinco a siete días. La estación permanece conectada a la superficie mediante una boya que suministra aire fresco y gestiona distintos sistemas de soporte. También incorpora tecnologías destinadas a reducir su impacto ambiental, incluidos depósitos para almacenar aguas grises y residuos humanos antes de enviarlos a la superficie para su tratamiento.
La base permanecerá instalada durante cinco años y tendrá como uno de sus principales objetivos estudiar y recuperar los arrecifes de coral de la región. © ScienceAlert Youtube. Una ventaja clave: pasar mucho más tiempo trabajando Uno de los mayores beneficios de vivir bajo el agua es que los científicos pueden utilizar una técnica conocida como buceo de saturación. En este sistema, los ocupantes permanecen durante largos periodos a la misma presión que el entorno submarino, evitando tener que realizar extensos procesos de descompresión después de cada inmersión. Esto permite pasar muchas más horas trabajando directamente en el arrecife.
Según los responsables del proyecto, tareas que con buceo convencional podrían requerir alrededor de un mes podrían completarse en menos de una semana desde un hábitat como Vanguard. Además, los investigadores pueden analizar determinadas muestras directamente bajo el agua, evitando que los cambios de presión o los retrasos provocados por llevarlas hasta la superficie alteren sus características. El objetivo: estudiar y recuperar los corales La zona donde se instaló Vanguard ha sufrido durante los últimos años episodios de aumento de temperatura y blanqueamiento de corales. Parte de las investigaciones buscará identificar ejemplares capaces de resistir mejor estas condiciones y estudiar cómo restaurar las áreas más deterioradas.
El Gobierno de Florida ya destinó cerca de 935.000 dólares para financiar seis equipos científicos que utilizarán la instalación. Sus investigaciones estarán centradas principalmente en restauración de arrecifes, monitoreo ambiental y colaboración entre humanos y máquinas bajo el agua. Vanguard podría ser solo el comienzo DEEP considera a Vanguard un proyecto piloto. La empresa ya trabaja en una estación mucho más ambiciosa denominada Sentinel, un hábitat modular que podría alojar a seis personas durante aproximadamente un mes y operar a profundidades superiores a los 200 metros.
La compañía incluso habla de desarrollar en el futuro una red internacional de hábitats submarinos. Hasta ahora, Aquarius Reef Base, también ubicada frente a Florida, era prácticamente la gran referencia mundial de este tipo de instalaciones. Su existencia demuestra tanto el potencial como las dificultades económicas de mantener permanentemente una base bajo el océano. La comparación inevitable es con el espacio.
Desde el año 2000 existe una presencia humana continua en la Estación Espacial Internacional, mientras que la exploración prolongada del fondo oceánico prácticamente desapareció. Vanguard pretende cambiar esa situación. Si el proyecto demuestra ser viable, podría marcar el comienzo de una nueva etapa en la que científicos, ingenieros e incluso astronautas puedan vivir y trabajar durante largos periodos bajo el océano, convirtiendo las profundidades en un auténtico laboratorio permanente. Fuente: CNN Español.