Casi todos los futbolistas brasileños que a lo largo de la historia han defendido los colores azul y grana del FC Barcelona coincidieron a su llegada en explicar la elección del club catalán como destino en el éxito de sus predecesores. No todos triunfaron, por supuesto, pero los que lo hicieron dejaron un recuerdo indeleble, incluso algunos que, como Romario o Ronaldo, tuvieron un paso efímero. Como casi 127 años de trayectoria dan para mucho hubo también parejas brasileñas ofensivas que coincidieron en el tiempo en el Camp Nou. La que va a formar a partir de ya Gabriel Jesus y Raphinha Dias está en vísperas de ver la luz.
Ronaldo Nazario y Giovanni da Silva apenas coincidieron una temporada en el Barça, la 1996-97, pero su química futbolística fue elevada. El extraordinario brillo del primero opacó, de forma tan inevitable como inmerecidamente, al segundo, que sin duda demostró ser un gran futbolista y no solamente en su periplo como culé. Lo de Ronaldo fue tan impactante que se llevó todo el foco. Con apenas 19 años, quien fue aquel verano de 1996 el fichaje más caro de la historia del fútbol -14 millones de euros que hoy parecen risibles- se fue al Inter en 1997 tras marcar como azulgrana 47 goles en 49 partidos, en el que fue el mejor curso de su gran carrera.
Su compatriota Giovani da Silva, un elegante 10 que llegó del Santos de Pelé aquel mismo verano, anotó 12 goles aquella misma campaña. Se fue del Barça en 1999 con 35 tantos oficiales en 107 partidos, algunos de ellos tan recordados como el que le marcó al Real Madrid (2-3) en el Bernabéu en 1997, 'botifarra' incluída, y el que, ante el Zaragoza, dio la Liga en 1998. Tras la marcha de Ronaldo coincidieron en el plantel culé los brasileños Giovanni, Sony Anderson y Rivaldo. Anderson fue la primera reacción culé a la fuga de Ronaldo; Rivaldo fue la segunda y más efectiva.
Los 24 millones de euros que llegaron al Barça a raíz de la fuga de Ronaldo al Inter de Milán fueron invertidos parcialmente en Anderson, que había despuntado en el Mónaco. El 'pistolero' no fracasó pero tampoco triunfó: anotó 21 goles en 55 partidos. Se fue en 1999 al Lyon. Rivaldo llegó a Barcelona aquel mismo verano de 1997, cuando las apreturas de la eliminatoria europea ante el Skonto de Riga llevaron al Barça a pagar, en el último día de mercado, los 24 millones que tenía como cláusula de rescisión de contrato el crack brasileño en el Deportivo.
Rivaldo estuvo en el equipo azulgrana hasta 2002 y fue Balón de Oro como culé, marcando un total de 130 goles. Otro dúo de ataque del país de los cinco mundiales fue el que integró el propio Rivaldo con Geovanni Deiberson. Fichado al Cruzeiro por 21 millones de euros, el paso de Geovanni por Barcelona y por Europa fue más que decepcionante, aportando tres goles en 43 partidos oficiales en su versión azulgrana. Se fue del Barça en 2003.
La última vez que dos brasileños de demarcación ofensiva compartieron vestuario en el Camp Nou fue en la temporada 2018-19. Llegado desde Burdeos a cambio de 39 millones cuando estaba prácticamente fichado por la Roma, Malcom era un prometedor extremo de 21 años que se fue del Barça al término de aquella campaña, dejando cuatro goles oficiales en 24 partidos y prácticamente el mismo dinero que costó al ser vendido al Zenit. Junto a él, durante la segunda parte de la temporada, estuvo Philippe Coutinho, fichado al Liverpool en enero de 2018 por 120 millones de euros en fijos y otros 40 en variables. Los 26 goles en 106 partidos que marcó como azulgrana en dos etapas, hasta 2022, no justificaron, ni de lejos, tantísimo esfuerzo.
Ahora es el turno de Gabriel Jesus, que aterriza en Barcelona a sus 29 años tras nueve campañas en dos grandes de la Premier League como el Manchester City y el Arsenal. Los 10 millones en fijo y cinco en variables pagados por el Barça parecen una inversión de riesgo bajo. Llega habiendo marcado 127 goles y dado 66 asistencias en 359 partidos en Inglaterra. Tendrá a su lado a un referente y capitán como Raphinha, autor de 78 goles y 60 asistencias en los 180 partidos oficiales que ha jugado desde 2022 con el Barça, que ya hace tiempo dio como baratos los 58 millones y siete en variables que tuvo que pagar al Leeds hace cuatro años.