"Esto no quedará así", dijo Pierre Gasly el viernes cuando el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA le quitaba el podio de Mónaco logrado meses atrás, muy enfadado. Lo que nadie esperaba es que solo un día después, el piloto francés convirtiera toda esa ira en uno de los resultados de su vida. Ferrari no hizo sonreir a Monza en un mal día para los de rojo. Esta vez, el rugido de la grada llegó con una de las sorpresas del año, una pole de Pierre que levantó al público por lo inesperada.
Pierre tendrá que comprarse una casa en Monza. Es el lugar donde sus sueños se cumplen. Aquí, en el mítico autódromo italiano, logró su primera y única victoria en la F1 en 2020 con un AlphaTauri, contra todo pronóstico, en una carrera loca. Y seis años más tarde, tras el disgusto del día anterior, volvió a vivir uno de los mejores momentos de su carrera, su primera pole en el Gran Circo. "Es mi primera pole, es una sensación increíble.
Mañana veremos en la carrera, me siento bien en carrera. Mañana lo intentaremos", dijo, después de decidir pasar del inglés en su última respuesta en plena recta para dedicarle a Monza unas palabras en italiano. No se lo podçia creer, daba las gracias antes que nada a su equipo, que le entregó un misíl en Monza, rapidísimo en recta, que demuestra lo eficiente que es aerodinámicamente su coche, que dio un buen paso al frente con su evolución de Zandvoort.