Más de 90 parejas protagonizaron la primera edición del concurso que celebra una de las representaciones más satíricas y auténticas de la cultura masayense. Con picardía, colorido y mucho talento, más de 90 parejas dieron vida a los personajes de El Viejo y La Vieja , en una alegre jornada que permitió a las nuevas generaciones encontrarse con una de las expresiones culturales más representativas del pueblo de Masaya. Por primera vez se realizó este concurso, desde el Mercado de las Artesanías , donde se premió a las parejas que mejor representaron esta tradicional danza satírica. Entre los reconocimientos destacó la elección del Viejo y La Vieja más pequeños, así como del Viejo y La Vieja adultos, quienes recibieron un premio de 6 mil córdobas, como parte del respaldo a las expresiones culturales .
La jornada también fue dedicada a reconocer el invaluable aporte de la compañera Martha Toribio , promotora y defensora de las tradiciones de Masaya, quien, junto a su familia, ha contribuido durante generaciones a mantener viva la representación de El Viejo y La Vieja dentro de las celebraciones culturales del Torovenado El Malinche. Con emoción, doña Martha destacó la importancia de que esta tradición continúe transmitiéndose a las nuevas generaciones. Me siento gozosa de que se siga promoviendo y ahora sea grande, para que nuestras futuras generaciones retomen este baile tan satírico y tan propio de aquí de Masaya El Viejo y La Vieja representan, a través del humor , la sátira y la picardía, parte de la identidad del pueblo masayense. Sus llamativos vestidos, collares, sombreros y particulares movimientos recrean una expresión que nació como una forma de ridiculizar a la pequeña burguesía de la época y que, con el paso del tiempo, se convirtió en una manifestación propia del folclore local.
Hoy, esta tradición continúa caminando de generación en generación , demostrando que Masaya no solo conserva su cultura: la vive, la celebra y la transmite con orgullo. Entre música, baile, color y alegría, El Viejo y La Vieja volvieron a demostrar que las tradiciones de Masaya siguen más vivas que nunca.