Anthony Bandmann, de Volkswagen, lanza la voz de alarma: la depreciación de los coches eléctricos pone bajo presión a la marca

Anthony Bandmann, de Volkswagen, lanza la voz de alarma: la depreciación de los coches eléctricos pone bajo presión a la marca

Coches Eléctricos Anthony Bandmann, de Volkswagen, lanza la voz de alarma: la depreciación de los coches eléctricos pone bajo presión a la marca El máximo responsable de los Servicios Financieros de Volkswagen está preocupado por la situación que atraviesa la compañía. Los precios de reventa pueden suponer un gran peligro. Los precios de los Volkswagen eléctricos de ocasión son inferiores a lo esperado. Javier Gómara 06/09/2026 13:30 Actualizado a 06/09/2026 13:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El cambio hacia la movilidad eléctrica está transformando no solo las cadenas de montaje, o los concesionarios, sino también los equilibrios económicos que sostienen a los grandes grupos automovilísticos. En Alemania, la inmensa mayoría de los conductores que se ponen al volante de un Volkswagen impulsado exclusivamente por baterías no han adquirido el vehículo en propiedad. Más del 80% de los modelos eléctricos matriculados de la marca figuran directamente en los balances de Volkswagen Financial Services AG (VWFS) mediante contratos de arrendamiento y fórmulas de financiación.

Esta concentración en las modalidades de uso temporal traslada toda la presión al ciclo de vida posterior del automóvil. Al depender de contratos donde el cliente devuelve o puede devolver el coche tras varios años de uso, la rentabilidad real de la división financiera queda supeditada al comportamiento del mercado de segunda mano. Cuando los modelos a batería regresan de sus contratos iniciales y deben revenderse como vehículos de ocasión, el valor que conservan determina de forma directa las ganancias o las pérdidas operativas del grupo. VWFS, la mayor empresa dentro del Grupo Volkswagen Anthony Bandman dirige la financiera de Volkswagen desde hace poco.

El encarecimiento derivado de los riesgos por el valor residual se ha convertido en el principal factor de presión para la compañía. A medida que los vehículos eléctricos usados llegan al mercado de segunda mano con precios de reventa inferiores a los calculados inicialmente al firmar los contratos de arrendamiento, la entidad debe asumir el desfase entre la depreciación estimada y el valor real del coche usado. Este desajuste afecta a una estructura con unas dimensiones colosales. La división financiera de Volkswagen, dirigida por Anthony Bandmann , gestiona un balance que ronda los 290.000 millones de euros y afronta unas necesidades anuales de refinanciación situadas en torno a los 115.000 millones de euros, magnitudes que obligan a vigilar con precisión milimétrica la amortización de cada unidad devuelta.

Volkswagen Financial Services obtuvo más beneficios en el primer semestre del año que cualquiera de las marcas de automóviles del grupo. Es normal que el propio Bandmann asegure estar preocupado. Miles de coches a punto de ser devueltos Miles de contratos de renting y /o financiación están a punto de expirar. Dado que se compran menos coches nuevos y se alquilan más, aumenta el número de vehículos cuyo valor residual debe calcular la propia división financiera.

Según el informe anual, el riesgo del valor residual declarado se incrementó en más de mil millones de euros entre 2024 y 2025, alcanzando casi 5.900 millones de euros. Si los cálculos se desvían tan solo un punto porcentual de media, el coste asciende a casi 60 millones de euros. En su informe provisional del primer semestre de 2026, la empresa señala que estos riesgos han vuelto a aumentar desde el inicio del segundo trimestre. También es previsible qué coches serán devueltos próximamente.

En los próximos meses, una gran cantidad de modelos eléctricos usados ​​de primera generación, incluidos el ID.3 y el ID.4, vencerán sus contratos. Su venta probablemente será difícil, en parte porque las subvenciones gubernamentales hacen que los coches eléctricos nuevos resulten más atractivos para los compradores potenciales. "Estamos sentados sobre una bomba de relojería", declaró una fuente interna. Su precio también se verá condicionado por la presencia de una nueva generación mejor y más evolucionada. Reacción del mercado financiero y postura de la dirección Volkswagen sigue adelante con su estrategia de electrificación.

Pese a la magnitud de estas cifras y al escrutinio constante por parte de los inversores, el entorno de mercado mantiene la calma y sostiene la confianza en la solvencia de la entidad. Los analistas del sector siguen de cerca la evolución del valor residual de las mecánicas eléctricas sin que por el momento se hayan registrado tensiones extraordinarias de liquidez. Desde la cúpula directiva de Volkswagen Financial Services, encabezada por el propio Bandmann, se ha transmitido un mensaje de estabilidad operativa. La dirección ha descartado de forma tajante cualquier plan que contemple recortes de plantilla o la venta de divisiones comerciales para amortiguar el impacto de la depreciación de los coches eléctricos devueltos.

Esta es una más dentro de la larga lista de preocupaciones que ahora mismo tienen en vilo al Grupo Volkswagen. Además de decenas de miles de despidos , principalmente en Alemania, Volkswagen prepara un recorte notable de su gama de productos, aunque cada vez es más posible la aparición de nuevas unidades en Europa procedentes de China . Fuente: Manager Magazin Temas Volkswagen Coches Eléctricos