La afición del Valencia prepara esta tarde una manifestación en las horas previas al partido ante el Barcelona (16.15 h). Varios colectivos valencianistas han anunciado que participarán en una protesta en los aledaños de Mestalla contra la gestión la actual directiva. Proponen no entrar al estadio hasta el minuto 19, con un significado simbólico debido al año de fundación del Valencia, en 1919. La Curva Nord, el movimiento Libertad VCF o el Col·lectiu de Penyes Valencianistes son algunos de los grupos que han motivado la protesta.
Esta mañana, Kiat Lim, hijo de Peter Lim, ha aterrizado en Valencia y apunta a estar en el palco viendo el encuentro. Presenciará su primer partido oficial. Antes, sin embargo, no habrá comida de directivas porque el horarios del inicio del encuentro lo complicaba a nivel logístico. Hace algunos días, el CEO de fútbol, Ron Gourley, aseguró que no iba a dimitir y que el club está avanzando “en buena dirección”.
La afición valencianista no está satisfecha con las incorporaciones en el mercado invernal, entre otros motivos, y el inicio de Liga, con un empate y dos derrotas antes de recibir al Barça, no ha sido nada positivo. El Col·lectiu de Penyes exigió y denunció en un comunicado “el fin de las decisiones arbitrarias, los refuerzos inexistentes o de perfil insuficiente que no responden a la grandeza de esta camiseta, y la conversión del Valencia C.F. en un mero escaparate de intereses ajenos al rendimiento deportivo” y subrayó que la propiedad está destruyendo la identidad del club. Libertad VCF va más allá y critica que las declaraciones de Gourley recurren a “la mentira, la seguridad impostada y la soberbia”. Además, subraya que el objetivo de la propiedad es “ejecutar un pelotazo urbanístico y financiero” y denuncia que los poderes fácticos de la ciudad no defiendan los intereses del club. “Llevan once años devorando sus entrañas, bebiéndose hasta la última gota de sangre y no descansarán hasta no dejar nada de él”, continúa el comunicado.
El colectivo invita a “rugir como en una semifinal de Champions” y enfatiza que los gritos deben proyectarse hacia el palco.