Es casi inevitable pensar en la saga Forza Horizon al ver por primera vez Hot Wheels Infinite Rush. El nuevo videojuego de los coches die-cast de Mattel apuesta por el mundo abierto y eso confunde. Las apariencias engañan. La influencia está ahí, y es difícil negarla, pero la realidad es que Milestone ha creado un juego que se queda a medio camino entre los últimos Hot Wheels y un "MMO" de conducción como FH o The Crew.
De hecho, todo es una ilusión. En realidad, aunque sí que existen escenarios completamente abiertos para que explores con tu coche de juguete favorito, no existe multijugador en el mundo abierto. Y no sé si para ti es una sorpresa, pero para mí lo ha sido. Los modos que puedes jugar en local u online se reducen a carreras, pruebas de drift y alguna que otra sorpresa que se agradece.
Pero el mundo abierto es exclusivamente para un jugador. Es como FH desconectado de Internet. Sinceramente, esta decisión me genera sentimientos encontrados. Por un lado, me gusta la idea, me divierte mucho más de lo que esperaba y considero que es la manera de refrescar los juegos de Hot Wheels.
Por otro lado, no puedo evitar pensar que es una oportunidad perdida, porque hacer el loco por las islas con amigos hubiera estado genial. A pesar de esas dudas, me inclino a pensar que el estudio italiano ha acertado con el enfoque. Si busco un MMO ya tengo opciones en el mercado de sobra. Pero si quiero un arcade ligero que combine un mundo abierto sencillo para un jugador, carreras y otras pruebas, y un multijugador orientado a la competición, las opciones se reducen.
Entonces, ¿merece la pena? Análisis. Conducción de mundo abierto con tus Hot Wheels favoritos Hot Wheels Infinite Rush es un videojuego arcade de conducción de mundo abierto centrado en la experiencia para un jugador. En la campaña principal puedes visitar cuatro islas con diferentes temáticas que puedes explorar libremente.
La primera de ellas te lleva a una ciudad al uso, con sus calles, con sus rascacielos y con su mono gigante a lo Godzilla en medio de la urbe. Lo normal, vaya. En la campaña principal puedes visitar cuatro islas con diferentes temáticas que puedes explorar libremente La segunda está ambientada en una especie de parque arqueológico, la tercera es más industrial y la cuarta está inspirada en Asia. No quiero darte más detalles porque creo que parte de la gracia es descubrirlas.
Todas ellas tienen sus calles (asfaltadas o no) y también cuentan con rampas de Hot Wheels por todo el escenario, algo que da verticalidad. Por cierto, muchas cosas son destructibles y hay bastante tráfico de otros coches de juguete. Esta combinación de calles y rampas hace que los circuitos de las carreras sean espectaculares y, seguramente, los mejores en un juego de los juguetes de Mattel. Además, hace la conducción más interesante, porque no todo el trazado es entre los clásicos raíles naranjas, lo que abre el abanico de posibilidades: puedes recortar algunas curvas, pegarte un buen piñazo o incluso pasarte un punto de control.
Pero lo mejor de la conducción está en los cuatro tipos de Hot Wheels que Milestone ha ideado. Los más de 150 vehículos que estarán desde el primer día en el título están divididos en cuatro categorías: "Versátil", "De Derrape", "Bólido" y "Titán". Es probable que, con solo leer el nombre, ya te hagas una idea del impacto que tiene esta decisión. Cada uno de ellos se conduce de una forma diferente.
Y es así de verdad. Los de tipo "Versátil" son coches bastante equilibrados, fáciles de conducir, con buen giro y buena velocidad. Con los de "De Derrape" ya te imaginas cómo funciona la cosa. Los "Bólidos" son muy rápidos, pero su manejo en curvas deja mucho que desear.
Y los "Titanes" son auténticas tartanas que, incluso, se sobrecalientan si utilizas el turbo en exceso. Esta variedad es un acierto. Cada categoría compite de forma independiente y los vehículos no se mezclan. Tendrás que superar pruebas con unos u otros, pero no hay carreras de "Versátil" contra "Titán", porque la conducción de cada uno es distinta.
En realidad, hay alguna excepción: por ejemplo, algunos corredores especiales que te encuentras en el mundo abierto no tienen limitación y puedes competir con cualquier vehículo, pero no es lo habitual. Esta decisión de dividir el conjunto de coches en diferentes tipos ofrece mucha frescura a la jugabilidad y la enriquece. Le viene genial porque la conducción es muy simple y se basa en tocar un poco el freno para derrapar en las curvas (por cierto, el giro de cámara al frenar es horrible, pero te acostumbras rápido) y usar el turbo cuando lo cargues. Cada tipo de Hot Wheels recarga el boost de una forma distinta, de hecho.
Exploración, carreras y coleccionismo En las islas, que son de un tamaño medio, puedes explorar a tu antojo para descubrir coleccionables y actividades secundarias (normalmente marcadas en el mapa), como fotografiarte con una parte del escenario, conseguir pegatinas únicas (hay editor de pinturas y de circuitos), superar retos de velocidad o encontrar coches exclusivos. Hay varios tipos, pero para avanzar en la campaña tienes que entrar en las pruebas principales. En cada isla hay un concesionario exclusivo con vehículos únicos, lo que te anima a seguir jugando Esas te desbloquean más actividades en el mapa y te dan puntos para ser el Rush Master de cada isla. Vamos, el mejor piloto de cada escenario.
Cuando alcanzas cierta cantidad de puntos, te enfrentas a jefes en pruebas únicas con recompensas especiales. Uno de los primeros objetivos de cada mapa es desbloquear el siguiente, así que puedes acceder rápidamente a todas las islas. La meta final es reinar en cada una de las islas. En cada isla hay un concesionario exclusivo y cada uno cuenta con vehículos únicos, algo que te anima a seguir jugando.
La progresión es buena y, aunque el juego te regala coches en ciertas situaciones, te apetece conseguir monedas para poder comprar más Hot Wheels. Se venden con el packaging oficial del mundo real, como si compraras el juguete en una tienda. Como excoleccionista, es algo que me encanta. Por cierto, Milestone ha introducido algo que da mucha fluidez al mundo abierto: con solo un botón, puedes cambiar el tipo de coche en cualquier momento y de forma instantánea.
En el garaje configuras qué vehículo de cada tipo quieres llevar. Por ejemplo, mi favorito "Versátil" es el Audi. Es uno de los iniciales, pero me gusta el coche, así que siempre tengo puesto ese como mi "Versátil", pero el resto los suelo cambiar más. Y sí, entre los vehículos seleccionados también hay marcas licenciadas de fabricantes reales.
Todos los coches son Hot Wheels oficiales que existen, pero no solo verás los modelos originales: hay modelos de Fiat, Alfa Romeo, Aston Martin o Mercedes, por citar algunas compañías. Además, el estudio ha confirmado que llegará en el futuro un DLC que introducirá a Ferrari, por lo que el contenido se ampliará más adelante. Un multi más ligero, pero perfecto para jugar en local Como te he comentado al principio, esto no es un Forza Horizon. No es un MMO y, de hecho, la parte del mundo abierto es totalmente offline.
Pero eso no quiere decir que no haya multijugador. Puedes disfrutarlo en dos vertientes: en local con hasta cuatro jugadores en pantalla partida, algo que se agradece un montón; y online, con hasta doce jugadores, aunque tengo mis dudas de cuánta gente se lanzará a jugarlo. Tanto en local como en línea puedes disfrutar de pruebas cerradas. Hay una buena variedad de opciones, con carreras normales, de eliminación, unas destinadas a conseguir puntuación derrapando e incluso un tipo en el que vence el corredor que más neumáticos golpee.
La única gran diferencia es que en la modalidad online hay carreras competitivas con clasificación, pero no han estado disponibles durante el análisis. He jugado a Hot Wheels Infinite Rush en PC y todo me ha funcionado bien, sinceramente. He podido jugar a 4K, 60 FPS y calidad gráfica máxima en una RTX 4080, con un rendimiento muy sólido. Quizá sea el mejor trabajo de Milestone este año en ese sentido.
Por cierto, las texturas de los "cochecitos" son una pasada. La recreación es muy fiel y se parecen mucho al juguete real. Como reflexión final, reconozco que Infinite Rush me ha sorprendido para bien. Es un arcade sencillo, directo y sin mucha profundidad, seguramente creado pensando en un público más infantil, pero a mí me ha gustado.
Me parece un juego competente y entretenido, y amplía la fórmula vista en los Hot Wheels Unleashed con el mundo abierto. No sé si encontrará su hueco en este septiembre loco, pero te lo recomiendo. Hot Wheels Infinite Rush refresca la fórmula de la saga con un mundo abierto que funciona mejor de lo esperado, una buena progresión y cuatro tipos de vehículos que aportan variedad a una conducción sencilla pero divertida. Es una pena que la exploración del mundo no pueda compartirse con amigos, pero Milestone ha creado un arcade directo, entretenido y muy fiel al espíritu de los juguetes de Mattel.
Comprar Hot Wheels Infinite Rush- El mundo abierto es solo para un jugador. Puedes explorar libremente cuatro islas, pero no recorrerlas junto a otros jugadores. - Hay más de 150 Hot Wheels desde el lanzamiento. Todos están basados en modelos oficiales y también hay coches licenciados de marcas reales. - Los vehículos se dividen en cuatro categorías: Versátil, De Derrape, Bólido y Titán. Cada tipo tiene un comportamiento distinto y hasta carga el turbo de una forma diferente. - La campaña mezcla exploración, carreras y coleccionismo.
Puedes descubrir actividades, conseguir coches y avanzar hasta convertirte en el Rush Master de cada isla. - Tiene multijugador local y online. La pantalla partida permite jugar hasta cuatro personas, mientras que las partidas online admiten hasta doce jugadores en diferentes tipos de pruebas.