No fue fácil pero España acabó la fase de grupos con el objetivo cumplido y asegurando el acceso a cuartos de final. La prueba final a la que sometió Japón a la Selección fue, esencialmente, de paciencia y control emocional, saldada con un triunfo por 59-79 más amplio de lo que cabía esperar durante el partido. Este resultado, combinado con la victoria de Alemania sobre Mali (83-58) hace que el tropiezo ante las africanas quede en accidente (y lección) dando a las de Miguel Méndez el billete que esperaban. Ahora las española esperan rival, que saldrá del cruce previo entre Australia y el tercer clasificado del grupo D (China o Italia).
La serenidad para forzar tiros libres y anotarlos, así como la emergencia de Iyana Martín (20 puntos), Awa Fam (16) y Elena Buenavida en la segunda mitad fueron factores que decantaron la balanza. España tomó el mando desde el inicio, con un 2-8 de salida producto de su capacidad para resistir la presión intensa del rival e ir a la línea de tiros libres. Las japonesas fueron fieles a su estilo a pesar de las nueve faltas que cometieron en este primer cuarto y España tampoco falló desde el tiro libre lo que hacía pensar que la situación se iba a controlar pronto. Ni mucho menos.
En cuanto entraron los triples nipones, las cosas se igualaron (12-16) y España se vio con problemas para sacar ventajas dentro de la zona visto que ni Fam y Gustafson tenían el día de cara al aro. Aún y así, al final del primer cuarto se llegó con 15-23. Las niponas se acercaron de nuevo en el inicio del segundo pero la presencia en pista de Iyana, pese a un golpe recibido en el costado, dio impulso a las españolas para lograr una máxima renta de once puntos (26-37) tras un tiro libre de Mariona Ortiz. Los errores cerca del aro volvieron a castigar a las de Miguel Méndez y Japón entró en partido tras canastas de Tanaka y una técnica al técnico español por protestar.
Al descanso, 36-39. Awa Fam se sacó la espina a sus errores y elevó el tono ofensivo y el acierto para poner a España nuevo al mando (39-50 min. 24). Japón siguió con su presión e intensidad defensiva para meterse por momentos en partido pero España no notó el cansancio y controló rebote. Así, del 47-53 del minuto 28 se pasó al 47-58 del minuto 30.
En el último cuarto era cuestión de controlar el ritmo y elevar la confianza si se mantenían las diferencias. España también se vio capaz de responder a la presión robando balones en medio campo y la emergencia de Iyana con canastas increíbles al final sirvió para colocar el +15 a dos minutos del final (57-72). Japón pasó de su estilo frenético al desesperado, con triples que ya no entraban en una situación irreversible. Una derrota que deja a las niponas en tercera posición lo que combinado con el otro resultado les manda al play-in para enfrentarse a Hungría.