Dulce regreso del Real Betis a la Champions League. 21 años después, los verdiblancos volvieron a escuchar el himno de la máxima competición europea de clubes en el Pierre-Mauroy, donde además sacaron los tres puntos gracias a un doblete de Bartra y a un gol de Parrot (2-3). El Lille de Davide Ancelotti lo intentó hasta el final, pero la expulsión de Ethan Mbappé en el 56’ terminó siendo una losa demasiado pesada para ‘les dogues’, por delante en el marcador hasta en dos ocasiones. Pese al triunfo sobre el Real Madrid (1-0), Pellegrini optó por realizar cuatro modificaciones en el once. La obligada de Bartra por Llorente, con una fractura de los huesos propios de la nariz, y otras tres por decisión técnica: Junior Firpo, Riquelme y Parrott, suplentes el pasado viernes, ocuparon el lugar de Fran García, Marc Roca y el Cucho.
Llamó especialmente la atención lo de Firpo, lejos de su mejor versión y con difícil de misión de contener al Tiago Santos e Ethan Mbappé, hermanísimo de Kylian, por su banda. Precisamente de una combinación entre ambos nació el primer gol de la noche, pasado el 10’ y después de un inicio valiente del Betis. Santos encontró a Mbappé a la espalda de Firpo y Ueda, solo en el segundo palo, remachó al fondo de la red de Valles su centro desde la derecha. Segundo gol en dos partidos del delantero nipón con el Lille, al que se unió el último día del mercado procedente del Feyenoord.
Seguía bien plantado el Betis, aprovechando los espacios entre la zaga y la zona ancha francesa por medio de Isco y, sobre todo, Riquelme, aunque el empate a uno iba a llegar en una acción a pelota parada. Fornals la puso con música desde la esquina y Bartra hizo el primero de su cuenta particular llegando como una exhalación desde atrás. En una acción muy similar, y solo tres minutos después, otro central como Alexsandro adelantó nuevamente al Lille cabeceando a gol un córner botado por Perrin. Demasiado premio para los locales, que encima vieron como Parrott la mandaba fuera con todo a favor justo antes del paso por vestuarios.
La suerte cambió de bando en la reanudación y, en apenas siete minutos, el partido dio un giro de 180 grados. La igualada llevó la firma de Bartra, quien en esta ocasión peinó un tiro libre botado por Isco, y el definitivo 2-3 la de Parrott, preciso a la hora de cruzar el balón ante Ozer. Para más inri, en la celebración del gol del irlandés Mbappé le propinó un codazo a Natan y el búlgaro Kabakov, previa revisión en el VAR, no dudó en sancionarlo con tarjeta roda directa.