Bolivia “puede ser una de las sorpresas” para invertir en 2027 en América Latina

Bolivia “puede ser una de las sorpresas” para invertir en 2027 en América Latina

Bloomberg Línea — La gestora global Janus Henderson Investors considera que Bolivia “puede ser una de las sorpresas” de inversión en Latinoamérica en 2027 si logra destrabar su potencial, especialmente en minerales críticos. “Bolivia puede ser una de las sorpresas si es que llegan a pasar estos estatutos necesarios para exportar minerales”, dijo en una entrevista con Bloomberg Línea en Bogotá el boliviano Mario Aguilar De Irmay, estratega de Carteras sénior en la gestora de activos global Janus Henderson Investors, basado en Londres. Explica que Bolivia debería “pasar a un tipo de marco de inversión que permita la exportación de las tierras raras, que la refinación se pueda hacer y que el Estado flexibilice un poco eso, porque todavía está bastante restrictivo”, afirmó. Los minerales críticos son materias primas esenciales para industrias estratégicas como la energética y la tecnológica. Particularmente, las tierras raras (como neodimio-praseodimio, disprosio y terbio) son el núcleo indispensable para la fabricación de imanes de alta potencia empleados en motores eléctricos y aerogeneradores, según Citi (C).

El foco está en minerales críticos En cuanto a las oportunidades de inversión, Aguilar De Irmay considera que los minerales estratégicos podrían ser, por ahora, el área más atractiva. Aclara que estas oportunidades no necesariamente implican una inversión directa en Bolivia, sino la posibilidad de invertir en empresas internacionales que tienen una exposición significativa al país a través de sus operaciones. “De momento sería tal vez el área más más fácil (para invertir en el país), hay empresas que se transan en grandes bolsas del mundo que tienen operaciones en Bolivia y se podrían beneficiar”, anotó Aguilar De Irmay. El estratega de Janus dijo que estas empresas no están incluidas directamente en las carteras de Janus por ahora. Explica que uno de sus equipos, especializado en inversiones en recursos naturales, ha conversado con algunas compañías que operan en Bolivia, aunque hace algo más de un año todavía no había tomado una decisión de inversión. “Para tener una inversión directa vas a tener que ver qué empresa tiene el capital, tiene el estómago, tiene la paciencia para poder entrar, empezar a explotar una mina, aguantar los 17 años en promedio que va desde la exploración ecológica hasta la construcción, hasta tener todo finalizado”, señaló.

Para que pase eso “estás hablando por lo menos de tres o cuatro gobiernos distintos”. Invertir en Bolivia El estratega de Janus identifica por lo menos cinco factores clave que deberían darse (o concretarse) para considerar una inversión en Bolivia. El primero es la normalización del mercado cambiario, después de un período marcado por una “hemorragia de dólares en Bolivia”. Considera que la adopción de un tipo de cambio más flexible ya ha comenzado a contribuir a estabilizar esta situación.

El segundo factor es “la reconstrucción de las reservas internacionales”. Aunque la revalorización del oro ha ayudado a fortalecerlas, considera necesario que Bolivia vuelva a captar mayores cantidades de dólares. También plantea la necesidad de impulsar el turismo luego de la flexibilización de las políticas migratorias del país en el Gobierno de Rodrigo Paz. A su juicio, Bolivia tiene potencial en este sector por la expansión de su oferta hotelera.

Otro elemento clave es la adopción de una nueva Ley de Inversiones que establezca reglas claras y garantice el respeto al capital privado, según el estratega de Janus. Considera especialmente importante que los inversionistas puedan ingresar capital, exportar y repatriar sus ganancias en dólares, euros u otras divisas. En agosto, el Gobierno boliviano presentó ante la Asamblea Legislativa Plurinacional el Proyecto de Ley de Inversiones, una propuesta de 103 artículos que busca establecer un nuevo marco para promover la inversión nacional y extranjera en Bolivia. De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas públicas, uno de los componentes centrales de la propuesta es fortalecer la seguridad jurídica y reducir la discrecionalidad política sobre las inversiones.

El quinto factor al que se refirió Aguilar De Irmay está relacionado con el fortalecimiento de las exportaciones. El estratega destaca la importancia de mejorar las relaciones comerciales con los países vecinos y fortalecer las rutas de exportación. “Entonces, hay que tener una mejor relación ahí, sobre todo con Chile, que es la salida más eficiente para el occidente boliviano”, según el analista. En la entrevista, Aguilar De Irmay señaló que los US$1.900 millones que podría aportar el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Bolivia no es una cifra “contundente” por sí sola, pero sí representa un voto de confianza para el país andino. Detalla que, si se concreta el apoyo del FMI, otros organismos internacionales podrían sumarse, lo que elevaría el monto total de recursos potenciales a unos US$5.000 millones.

A su juicio, una cifra de ese tamaño sí podría ayudar a Bolivia a superar “la crisis inmediata”.