Linus Torvalds no sabe por qué Linux 7.3 es tan grande y tira de ironía: “Culparemos a la IA”

Linus Torvalds no sabe por qué Linux 7.3 es tan grande y tira de ironía: “Culparemos a la IA”

Linux 7.3 todavía no es una versión estable, pero su desarrollo ya está dando más trabajo de lo esperado. Linus Torvalds, creador de Linux, acaba de publicar la versión 7.3-rc2 y se ha encontrado con una compilación anormalmente cargada para una fase del desarrollo que suele ser bastante tranquila. Por ahora no hay explicación definitiva, pero Torvalds tira de ironía para culpar a la inteligencia artificial. Estamos ante un comentario sarcástico del padre de este sistema operativo, aunque es cierto que llega en un momento en que los mantenedores del kernel están recibiendo un gran volumen de informes y parches relacionados con herramientas de IA.

Linux 7.3-rc2 debería haber sido tranquilo, pero ha salido «full fat» Esta segunda candidata de lanzamiento (release candidate) suele llegar justo después de cerrar la ventana de integración. Muchos desarrolladores bajan el ritmo y todavía no se han acumulado una gran cantidad de errores encontrados durante las pruebas. Esta vez ha ocurrido lo contrario. Torvalds reconoce en su anuncio del 6 de septiembre que Linux 7.3-rc2 no le había parecido especialmente intenso mientras lo preparaba, pero que las cifras terminaron demostrando que sí lo era.

No ha dudado en definirla como una versión “full fat”, una forma coloquial de decir que ha llegado especialmente cargada. Tampoco hay nada tan especial que justifique este volumen. Está claro que hay correcciones procedentes de varios sistemas de archivos, un bloque considerable relacionado con DRM y gráficos, cambios de red y BPF, y actualizaciones procedentes de diferentes árboles de controladores, pero nada que lo explique al 100%. Por eso, Torvalds declaró rápidamente que no encontraba nada especialmente extraño.

Además, aprovecha para decir que “todos terminarán culpando a la IA porque resulta muy fácil hacerlo, independientemente de que sea realmente responsable”. A esa frase la acompañaba un emoticono de ojo guiñado, lo que deja claro la intención sarcástica del comentario. La broma no sale de la nada: la IA sí está generando más trabajo alrededor del kernel El contexto, sin embargo, hace que el comentario tenga bastante más gracia. Basta con mirar las advertencias de Greg Kroah-Hartman, una de las figuras fundamentales del mantenimiento de Linux, que dejó claro que esperaba un ciclo de candidatos de lanzamiento complicado.

Este relacionó rápidamente todo esto con el aumento en el flujo de informes y correcciones que están generando herramientas basadas en IA y modelos de lenguaje. El cuello de botella está en que la IA puede encontrar o generar más cosas a mayor velocidad de la que los mantenedores humanos de Linux pueden revisar. Está claro que la IA está ayudando mucho y desde Linux no lo esconden. El propio Torvalds confirmó en agosto que una IA le había ayudado “enormemente” durante una complicada sesión de depuración de un fallo del controlador gráfico Intel Xe.

El proceso necesitó 24 parches de diagnóstico y 18 arranques del kernel para acabar encontrando un problema cuya corrección final era prácticamente de una línea.