El Real Madrid vence, pero no convence ante el Inter

El Real Madrid vence, pero no convence ante el Inter

El Real Madrid de Mourinho comenzó la Champions con un triunfo ante el Inter en el Bernabéu. Eso es lo que dice el resultado, pero no el fútbol. El Inter fue mejor que el equipo blanco, pero no lo plasmó en el marcador y si, encima, cometes dos errores que acaban en sendos tantos del Madrid, poco puedes hacer. El Real ganó, sí, pero de ahí a convencer hay todo un mundo.

Un mundo que empieza en el Bernabéu, que no dudó en pitar a los suyos por su partido. Mourinho, el que no ve a Valverde para jugar como lateral derecho, sí que a Trent, un lateral derecho, para jugar como mediocentro. Eso es exactamente lo que sucedió en el estreno en Champions del Real Madrid ante el Inter en el Bernabéu. Sin Bernardo Silva, Arda Güler y Camavinga, sancionados, el portugués decidió que lo mejor era poner a Trent para actuar al lado de Valverde y que ambos fuesen los encargados de generar el fútbol en el Real Madrid.

Así, como idea, un poco rara suena, pero viendo lo que pasó en el campo, quedó claro que ni Trent ni Valverde son la mejor pareja posible para mover a un equipo. Sí, el Real Madrid ganó y con eso, todo queda disimulado, pero a nivel futbolístico, el Inter es bastante mejor que el equipo blanco. Al menos en su idea de desplegar su fútbol. El equipo italiano se hizo con el balón, con el partido y sin prisas, pero sin pausas, comenzó a llegar al área de Courtois que ya en el minuto tres, tuvo que lucirse para evitar el tanto del Inter.

El Real Madrid quería pero no podía y sus argumentos ofensivos eran intentar apretar la salida de balón visitante para robar cerca del área y marcar. Lo de tener el balón y crear fútbol, no estaba ni se le esperaba en el bando blanco. De eso se dio cuenta la afición del Bernabéu que no dudó en pitar en un par de ocasiones al equipo ante las ocasiones del Inter y a Vinicius, al perder un balón. Pero cosas del fútbol, de esa bronca al brasileño, el Bernabéu pasó a celebrar el tanto del Real Madrid.

En esto del fútbol, el error acaba por decantar un partido, de echar por tierra todo lo hecho. Y eso le pasó al Inter. Fallo de Bisseck al controlar un balón, Brahim lo aprovechó para robar el balón y dárselo a Mbappé que marcó el 1-0 en el minuto 14. El Real Madrid, sin hacer nada o poco, iba ganando a un Inter que siguió apretando, combinando arriba y poniendo a prueba a Courtois.

Y como en casi cada edición de Champions, no puede faltar el error del portero del equipo rival del equipo blanco. En este caso, ese meta fue Josep Martínez que quiso regatear o hacer algo similar a Valverde, pero su intento acabó con el balón dando en el pie del uruguayo y de esta manera, el 2-0 subió al marcador en el minuto 23. El Real Madrid sacó petróleo a dos errores de un Inter que siguió apretando, con un disparo de Jones al larguero incluido. El Real, por su parte, aguantaba y buscaba más goles a la contra y cerca estuvo de tener éxito.

Se llegó al descanso con ese 2-0, pero con el Madrid a punto de marcar otro tanto más en la última jugada de ese primer acto: una triple ocasión de Mbappé, Bellingham y Brahim, que estrelló su remate en el poste. El segundo tiempo comenzó como acabó el primero, con ocasión de Mbappé y con el Inter jugando mejor que el Madrid, pero estrellándose con Courtois y fallando ocasiones claras. El equipo italiano tenía la actitud, el juego, mientras que el Madrid lo fiaba todo a la contra, como si fuese visitante y no estuviese jugando en un Bernabéu que le pitó. Pero en esto del fútbol manda el resultado y ahí, estaba mandando el Real Madrid.

Un equipo, el blanco que se dio cuenta que debía tener más el balón si quería vivir mejor, más tranquilo. Y, cosas de la vida, en su jugada más elaborada, Bellingham tuvo el 3-0, pero lo evitó el meta Josep Martínez, que acabó redimiéndose de su error en el 2-0 con buenas paradas que abortaron más tantos del Real. El que se hartó de parar fue Courtois, que fue la pesadilla del Inter y que abroncó a sus compañeros como si no hubiese un mañana. No era para menos.

El Real Madrid tuvo ocasiones clarísimas, pero entre unos y otros, no acertaron a marcar. El Inter, por su parte, seguía buscando el gol y lo encontró. Su autor, Carlos Augusto, que puso el 2-1 en el minuto 77. Bronca de las gordas del Bernabéu a los suyos por ese tanto, pero sobre todo por el partido que estaban realizando.

Un disparo al poste de Diomande calmó un poco las aguas en el estadio, pero fue un espejismo porque cada ofensiva del Inter ponía el corazón en un puño al madridismo. Por si faltaba algo más, Vinicius, pitado, tardó en marcharse cuando Mourinho le quitó y eso provocó que Carreras estuviese un minuto sin poder entrar. O lo que es lo mismo, que el Real Madrid se quedase con 10 mucho más de ese minuto, ya que Carreras no pudo entrar hasta que el juego se paró, concretamente por un saque de esquina. Así, el partido entró en sus minutos finales y el Bernabéu respiró aliviado con el pitido final.

El Real Madrid venció en su estreno de Champions, pero no convenció a casi nadie