Los Philadelphis 76ers han vivido uno de los veranos más apasionantes de su historia. Cuando parecía que el proyecto estaba definitivamente hundido por los problemas físicos de Joel Embiid y el descenso de prestaciones de Paul George, desde Pensilvania le han dado la vuelta a la película con la llegada de dos súper jugadores como son Jaylen Brown y LeBron James . Sobra decir que ahora son uno de los favoritos al anillo, algo que ni ellos mismos podían imaginar hace unos meses. Sí, tenían señalado en rojo el nombre del entonces alero de los Boston Celtics, pero pensaban que sus posibilidades eran mínimas.
Cuestionado sobre ello, el presidente de operaciones de baloncesto del equipo, Mike Gansey, recalca que la persistencia siempre ha sido seña de identidad de la oficina que dirige. «Hemos realizado traspasos que se han ido gestando durante dos años y que se han terminado por dar porque simplemente seguíamos insistiendo. Nos manteníamos al tanto de la situación y finalmente nos hacíamos con el jugador», explica a Tony Jones de The Athletic antes de valorar cómo se dio la llegada de Brown. «Obviamente es algo que no siempre funciona, pero siempre queremos asegurarnos de haber hecho todo lo necesario. El proceso de negociación con Boston por Jaylen duró un par de semanas… Simplemente seguimos insistiendo y mostrando nuestro interés sin cesar», sentencia. Los Sixers han sabido aprovechar la oportunidad.
La temporada pasada hizo saltar por los aires la relación entre Boston, Tatum y Brown, por lo que los verdes colgaron el cartel de transferible a este último. En Pensilvania estuvieron listos y rápidos. Ahora les toca disfrutar. (Fotografía de IMAGN IMAGES via Reuters Connect)