Los representantes de la realeza que estuvieron presentes en el funeral del rey Harald V

Los representantes de la realeza que estuvieron presentes en el funeral del rey Harald V

Casi dos semanas después del lamentable fallecimiento del rey Harald V, este miércoles 9 de septiembre, la realeza europea se ha dado cita en Oslo para el último adiós al monarca. En un funeral de Estado cargado de solemnidad y emoción, la Catedral de Oslo estuvo engalanada con flores blancas y símbolos nacionales, para recibir a miles de ciudadanos que se congregaron en las calles para acompañar el cortejo fúnebre. Dentro del templo, la familia real noruega ocupaba los primeros bancos. La reina Sonja, con el rostro sereno pero visiblemente conmovida; el nuevo rey, Haakon VIII, junto a su esposa, la reina Mette-Marit; y los jóvenes príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.

La princesa Marta Luisa se unió a la ceremonia, mientras el eco de los himnos y las palabras de despedida recordaban la figura de Harald como el “abuelo de la nación”. El funeral reunió a una impresionante representación de casas reales. Tal como lo anticipábamos, los reyes de España, Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica acudieron para este último adiós y fueron trasladados juntos en autobuses, comitivas discretas pero cuidadosamente organizadas, cada uno escoltado por vehículos oficiales y bajo estrictas medidas de seguridad. La policía noruega desplegó un operativo sin precedentes para garantizar la tranquilidad de cada uno de los asistentes que caminó por más de un kilómetro detrás del féretro del rey.

Como actual rey, Haakon VIII encabezó el cortejo fúnebre junto a sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. La reina Mette-Marit y la reina Sonha viajaron abordo de un auto, pues ambas presentan condiciones delicadas de salud. Recordemos que la reina consorte tuvo un trasplante de pulmón hace unos meses por la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018. Uno de los momentos más conmovedores fue cuando la reina Sonja colocó una rosa roja sobre el ataúd de su esposo, a quien despidió tan sólo un día antes de celebrar su 58° aniversario de bodas.

En todo momento, en su expresión se notaba la tristeza de decir adiós a su compañero de vida, con quien no sólo formó una familia, sino que estuvo al mando de una nación. El príncipe William y su tía, la princesa Ana, acudieron en representación del Reino Unido. Por protocolo instaurado por la reina Isabel II, el rey no acude a los funerales de otro jefe de estado, una regla que Carlos III continúa. Kate Middleton no acompañó a su esposo, pues estaría atenta a las necesidades de sus hijos, quienes se encuentran en la semana de inicio de clases.

Los reyes Felipe VI y Letizia de España acudieron para mostrar sus respetos, y junto a ellos estaba la reina Sofía. Entre ambos monarcas existía una linda amistad que los unía más allá de sus cargos oficiales. La princesa Leonor no acudió junto a sus padres, pues esta semana inició sus clases universitarias; y su hermana, la infanta Sofía, estaría inmersa en sus propias actividades escolares. Por parte de la casa sueca, estuvieron presentes el rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia, junto a sus tres hijos: Victoria, con su esposo Daniel; Carlos Felipe, con Sofía; y Magdalena, con Christopher O’Neill.

Desde Dinamarca, el rey Federico X y la reina Mary, viajaron acompañados por el príncipe heredero Christian. El príncipe heredero Akishino de Japón y la princesa Kiko aportaron un aire de solemnidad oriental. La llegada de los reyes Abdalá II y Rania de Jordania fue especialmente notoria, pues su presencia subrayó la dimensión global del homenaje. Mientras que los reyes Guillermo Alejandro y Máxima, mostraron sus respetos junto a la princesa heredera Catalina Amalia y la princesa Beatriz.

Los reyes Felipe y Matilde, de Bélgica; los grandes duques Guillermo y Estefanía, de Luxmburgo; el príncipe heredero Alois y la princesa Sophie, de Liechtenstein; y el príncipe Alberto II al lado de la princesa Charlene, de Mónaco; también acudieron al funeral de Harald V. Entre otros líderes se encontraban Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania; Alexander Stubb, de Finlandia; Petr Pavel, mandatario de Chequia; Gitanas Nausėda, presidente de Lituania; Olaf Scholz, de Alemania; además de los primeros ministros de Francia y Tailandia, Sébastien Lecornu y Anutin Charnvirakul. Durante la ceremonia, más allá de la rigidez protocolaria, se vivieron instantes de cercanía entre los invitados. La reina Letizia de España conversó brevemente con la princesa heredera Victoria de Suecia, ambas compartiendo gestos de empatía hacia la familia anfitriona.

El rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos intercambió palabras con el rey Felipe de Bélgica; mientras que la princesa Beatriz, con su característico porte, saludaba afectuosamente a la reina Silvia. Incluso en medio de la solemnidad, pequeños gestos de humanidad —una mano en el hombro, una sonrisa discreta— recordaron que, más allá de los títulos, se trataba de familias unidas por la pérdida de un monarca que había sido amigo y aliado de todos.