El paracetamol es uno de los medicamentos más utilizados durante el embarazo, pero un nuevo estudio ha encontrado una relación para nada positiva, que ha vuelto a poner el foco sobre su uso durante la gestación. Los investigadores observaron que los bebés expuestos al fármaco presentaban, de media, ovarios o testículos de menor tamaño. Eso sí, los propios científicos advierten de que el hallazgo no demuestra que el medicamento sea la causa ni permite afirmar que vaya a afectar a la fertilidad futura. El paracetamol, también conocido como acetaminofén, es uno de los analgésicos y antitérmicos que se utilizan durante el embarazo cuando es necesario tratar dolor o fiebre.
Sin embargo, esta nueva investigación ha encontrado una relación entre su consumo durante la gestación y determinadas diferencias en el desarrollo de los órganos reproductivos de los bebés. El trabajo, realizado con mujeres embarazadas en Dinamarca, ha analizado la exposición prenatal al medicamento y posteriormente ha estudiado a sus hijos. Los resultados han llamado especialmente la atención porque se observaron diferencias tanto en niñas como en niños. La investigación ha sido publicada en Human Reproduction Open y sus resultados han sido recogidos por New Scientist.
Diferencias en ovarios y testículos El equipo de investigadores siguió inicialmente a 685 mujeres durante el primer trimestre de embarazo, preguntándoles cada dos semanas por los medicamentos que utilizaban. Posteriormente, se realizaron ecografías fetales y se examinó a 302 niñas aproximadamente tres meses después del nacimiento. Entre las niñas que habían estado expuestas al paracetamol durante el embarazo, los investigadores observaron unos ovarios cuyo volumen era, de media, un 40 % menor que en aquellas que no habían estado expuestas. También encontraron un volumen uterino aproximadamente un 13 % inferior y un 23 % menos de folículos ováricos.
Los folículos son estructuras que contienen y acompañan a los óvulos inmaduros, por lo que su número es uno de los aspectos relevantes al estudiar el desarrollo del aparato reproductor femenino. El equipo también encontró una asociación con un menor volumen testicular entre los niños expuestos al fármaco durante la gestación. Ahora bien, estos resultados no permiten afirmar que el paracetamol haya provocado directamente esas diferencias. La propia Margit Bistrup Fischer, investigadora del Copenhagen University Hospital–Rigshospitalet, insiste en que todavía no se pueden extraer conclusiones sobre las consecuencias reproductivas a largo plazo. “No podemos decir nada sobre las consecuencias reproductivas para estas niñas”, señala. ¿Tendrá problemas de fertilidad?
No, y esta es probablemente la parte más importante de la investigación. Que un recién nacido presente unos ovarios o testículos de menor volumen no significa de forma directa que vaya a desarrollar problemas de fertilidad en la edad adulta. El estudio no ha seguido a estos niños durante suficientes años como para responder a esa pregunta. Los investigadores sí han encontrado indicios similares en trabajos experimentales realizados con animales, ovarios humanos aislados y células embrionarias humanas.
En animales, algunas de estas alteraciones se han relacionado con una menor fertilidad y un envejecimiento reproductivo más temprano, pero no se puede trasladar automáticamente ese resultado a las personas. Brian Lee, de la Universidad de Pensilvania, advierte precisamente de este problema y señala que no se debería interpretar directamente la asociación estadística como una relación causal, ya que durante el embarazo hay circunstancias que podrían influir en el desarrollo del bebé. Por eso, otros especialistas consideran que todavía es pronto para cambiar las recomendaciones clínicas. Séverine Mazaud-Guittot, del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, considera que “es todavía demasiado pronto para dar la alarma” y retirar el paracetamol de la medicación para tratar el dolor y la fiebre.
La propia Fischer considera que el medicamento sigue siendo importante cuando existe fiebre alta o dolor intenso durante el embarazo, ya que no tratar determinadas situaciones también puede suponer riesgos. La cuestión que plantea la investigadora es valorar cuándo resulta realmente necesario utilizarlo, especialmente ante molestias leves que podrían abordarse mediante descanso, calor o fisioterapia. De hecho, el estudio señala que muchas de las mujeres analizadas habían tomado paracetamol principalmente por dolores de cabeza o molestias musculoesqueléticas, y no necesariamente por fiebre.