Bloomberg — MercadoLibre Inc. (MELI) volverá a los mercados de deuda internacionales por tercera vez, con el fin de impulsar la inversión en toda Latinoamérica. El gigante regional del e-commerce y las fintech, que opera en 18 países, colocará US$1.000 millones en bonos con vencimiento en 2036 a un diferencial de 130 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro de EE.UU. comparables, de acuerdo con una persona familiarizada con el asunto. Los fondos recaudados se destinarán a fines corporativos generales, según afirmó dicha persona, que pidió no ser identificada porque la información no es pública. Se trata de la primera venta de MercadoLibre desde diciembre y solo la tercera emisión internacional de bonos desde su primera oferta global en 2021.
Sus bonos actuales, con vencimiento en 2033, cotizaban con un rendimiento de alrededor del 5,7%, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg. Según la fuente, Allen & Company, BofA Securities, Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan, Morgan Stanley y Santander están gestionando esta operación. Estos nuevos bonos tienen una calificación de BBB- por parte de Fitch Ratings y S&P Global Ratings, y de Baa3 por parte de Moody’s Ratings, el nivel más bajo de grado de inversión en las tres entidades. MercadoLibre cae 5% en Wall Street este 2026 La compañía ha estado invirtiendo en logística y en su negocio de tecnología financiera, Mercado Pago, en América Latina.
Los ingresos se dispararon un 50% con respecto al año anterior, hasta alcanzar los US$10.200 millones en el segundo trimestre, lo que supone su trigésimo trimestre seguido de crecimiento de las ventas por encima del 30%. Los buenos resultados operativos de la empresa, su posición de liderazgo en el comercio electrónico latinoamericano y su solidez financiera respaldan su capacidad crediticia, según afirmó este martes la agencia de calificación Moody’s. No obstante, la agencia advirtió que “estas fortalezas se ven contrarrestadas por una menor rentabilidad, dado que la empresa está acelerando la inversión en logística, captación de clientes y su negocio crediticio, así como por los riesgos de financiación y de calidad de los activos asociados al rápido crecimiento del sector fintech”. Lea más en Bloomberg.com