La llama de los Juegos Olímpicos Armenios vuelve a iluminar el cielo de Teherán. Es la 57.ª edición de una tradición que comenzó en 1964 y que cada año reúne a la comunidad armenia de Irán. Durante diez días, el complejo deportivo Ararat, se convierte en escenario de competición y encuentro entre deportistas de distintas ciudades y generaciones. Fútbol, baloncesto, voleibol, escalada, tenis, ajedrez, tenis de mesa, esgrima, boxeo y lucha son las disciplinas que forman parte de esta cita.
La presencia armenia en Irán tiene siglos de historia; actualmente, la mayoría de los cristianos que viven en Irán pertenecen a la comunidad armenia. Pero su presencia no se limita al deporte. La Constitución iraní reconoce a cristianos, judíos y zoroastrianos como minorías religiosas. En el Parlamento hay cinco escaños reservados para estas comunidades; dos corresponden a los armenios, que eligen a sus propios representantes.
Para esta comunidad, conservar sus tradiciones y formar parte de la sociedad iraní son dos dimensiones de una misma historia. La 57.ª Olimpiada pone de relieve la diversidad de la sociedad iraní: una comunidad que mantiene sus tradiciones y desarrolla su vida deportiva, cultural y social dentro del Irán contemporáneo. Samaneh Kachuim, Teherán msr/rba