"EEUU intentó involucrar a sus aliados de la OTAN en una campaña para 'desmantelar sistemáticamente' la Corte Penal Internacional, lo que agravó aún más las ya tensas relaciones transatlánticas", escribe la prensa. En particular, Washington instó a condenar públicamente las acciones de la CPI, así como a poner fin a cualquier tipo de apoyo material a la organización. Además, durante una reunión a puerta cerrada de los embajadores de la OTAN, celebrada en Bruselas en julio, el enviado de EEUU, Matthew Whitaker, también pidió a los aliados que abandonaran el Estatuto de Roma —el documento fundacional de la CPI—, según tres diplomáticos que solicitaron permanecer en el anonimato, citados por los medios. Asimismo, instó a cada uno de los embajadores a reflexionar sobre la amenaza que representa la Corte Penal Internacional para la soberanía de cada uno de los países miembros.
La presión de EEUU sobre sus aliados de la OTAN llega en un momento ya de por sí tenso para el bloque militar, subrayan los medios. Esto se debe, entre otros factores, a las diferencias de opinión sobre el conflicto entre EEUU e Irán , las tensiones en torno a la cuestión de la soberanía de Groenlandia planteada por la Administración Trump y el financiamiento de la alianza. Internacional La CPI es un organismo instrumentalizado "para ajustar cuentas", denuncia un experto 28 de julio, 13:03 GMT