Cuando la TDT empieza a pixelarse, pierde canales o aparecen cortes, comprar un amplificador parece una solución bastante lógica. Y es que el pensamiento automático es: si falta señal, añadimos más señal. El problema es que la recepción de televisión no funciona siempre así. Un importante fabricante de televisores advierte en su propia guía de soporte que una señal terrestre demasiado fuerte también puede perjudicar la recepción.
Hablamos concretamente de Sony, el gigante de la televisión y el entretenimiento, que lo confirma en su guía de soporte. Habla incluso de tener que desactivar la amplificación LNA en determinados televisores. Además, la marca también recomienda reajustar un amplificador externo si ya existe uno en la instalación y probar temporalmente una conexión directa entre la antena y el televisor. Una señal demasiado fuerte también puede hacer que la TDT falle Un error demasiado habitual es pensar que cuantos más decibelios entregue el amplificador, mejor será la imagen.
El problema es que los receptores necesitan trabajar dentro de determinados márgenes. No es la primera vez que explicamos que una ganancia excesiva puede saturar el sintonizador del televisor y provocar pérdida de canales. Por eso, es clave comprar el amplificador que encaje con la instalación, no el que ofrezca la cifra de dB más alta. Sony lo explica de otra forma.
Si existe una señal fuerte cerca, la señal terrestre podría verse suprimida y recomienda desactivar LNA en los modelos compatibles con esa opción. Esto explica que un amplificador puede ser perfecto para una instalación, pero empeorar otra. Antes de gastar dinero, Sony recomienda revisar cosas mucho más básicas Antes de entrar en posibles soluciones, debemos distinguir entre dos conceptos. El LNA al que se refiere Sony es una función de amplificación de bajo ruido integrada en determinados televisores.
Por su parte, un amplificador externo es un equipo instalado en la antena. Lo podemos encontrar en una vivienda individual, en un repartidor o formando parte de una instalación colectiva. Sobre posibles soluciones, Sony nos habla primero de una cosa obvia, pero que muchas veces se pasa por alto: hay que revisar que el cable de antena esté firmemente conectado, que no esté suelto y que ni el cable ni el conector presenten daños. Una vez que tenemos eso controlado, podemos pasar a los siguientes puntos: - revisar la posición, dirección y ángulo de la antena; - comprobar que el viento no haya movido accidentalmente la orientación; - reajustar el amplificador si existe; - probar a conectar antena y televisor directamente cuando haya equipos intermedios.
Además, existe otra cuestión importante. Un amplificador aumenta el nivel de aquello que recibe. Si la señal llega limpia pero débil, este dispositivo puede resultar útil. Sin embargo, si llega degradada, acompañada de ruido o con interferencias, aumentar su nivel no sirve para nada.
Y es que la TDT puede fallar por varios motivos como pueden ser orientación incorrecta, cableado deteriorado, tomas, zonas de sombra, interferencias de redes móviles y problemas en la instalación comunitaria. El amplificador es sólo una de estas posibles causas y/o soluciones. En resumen, comprar un amplificador puede ser una buena solución cuando la instalación recibe una señal demasiado débil. Sin embargo, no podemos asumir que cualquier fallo de TDT se arregla aumentando la potencia.