La exhibición de la obra realizada por ese medio brasileño tuvo lugar la víspera en el Cineclub Casas Casadas, en el barrio de Laranjeiras, y fue seguida por un intercambio con el periodista y director del documental, Rodrigo Chagas. Organizada por el Comité Carioca de Solidaridad con Cuba, la actividad estuvo marcada por preguntas sobre las decisiones tomadas durante la realización del audiovisual y las condiciones de vida en la nación caribeña en medio del recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos. La coordinadora del comité, Carmen Diniz, destacó la importancia de contar con un periodismo que permita conocer la realidad cubana sin caer en el derrotismo ni en una visión idealizada del país. Chagas permaneció durante 14 días en Cuba, principalmente en La Habana y sus alrededores, experiencia que le permitió reunir impresiones y testimonios que, según explicó, van más allá de los 46 minutos incluidos en el documental.
En declaraciones anteriores a Prensa Latina, el realizador señaló que uno de los aspectos que más lo marcó durante su estancia fue la preocupación del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, por construir un país de excelencia, y su convicción de que esa sería una de las principales formas de enfrentar al imperialismo. Según Chagas, ese proyecto dependía de la participación plena de la población y permitió comprender que buena parte de los logros alcanzados por Cuba durante más de seis décadas de Revolución estuvieron vinculados al compromiso de su pueblo. El periodista consideró además que ese legado permanece en la formación de los cubanos que trabajan en diferentes áreas y sostuvo que el principal capital de la nación caribeña es el humano. A su juicio, esa dimensión constituye también un elemento de esperanza para la continuidad de la Revolución ante lo que describió como uno de los momentos de mayor presión y asfixia provocados por el bloqueo estadounidense.
De acuerdo con Brasil de Fato, el público del cineclub en Río de Janeiro presentó un perfil diverso, con presencia de jóvenes y personas de distintas generaciones interesadas no solo en la producción audiovisual, sino también en Cuba, el socialismo y la figura de Fidel Castro. El cineasta y productor Cavi Borges, organizador de las actividades en Casas Casadas, resaltó el papel de estos espacios para facilitar la circulación de producciones independientes que encuentran dificultades para acceder a las salas comerciales. El Comité Carioca de Solidaridad con Cuba prevé organizar nuevas exhibiciones del documental en Río de Janeiro, con el propósito de mantener abierto el debate sobre Fidel Castro, Cuba y los desafíos que enfrenta actualmente la nación caribeña. mh/mar