La expulsión y desaparición forzada de un grupo étnico mediante arrestos, deportaciones, violencia, genocidio se conoce como limpieza étnica. En Estados Unidos, el régimen de Donald Trump siembra el terror en contra de las comunidades migrantes. En su último ataque, el tirano de la Oficina Oval falló en eliminarle -por el momento- el TPS o Estatus de Protección Temporal a casi 200 000 salvadoreños. Soledad y otros activistas se congregan ante la Casa Blanca.
Bajo el régimen que ocupa Washington, estas personas se han convertido en víctimas de una persecución reminiscente de los horrores del sionismo. Así, resulta surrealista que todas estas personas se atengan a las exigencias de una burocracia en colapso; cuando en las calles, la realidad es que ser latino equivale a ser brutalizado por las fuerzas paramilitares del régimen. 70 mil desapariciones forzadas no son suficientes como para que la gran prensa corporativa estadounidense defina las medidas migratorias del gobierno del presidente, Donald Trump, como terrorismo de estado. Y es que diversas organizaciones humanitarias, cada vez más frecuentemente, se refieren a Estados Unidos como un régimen de apartheid étnico. La misma metodología que emplea el régimen sionista en contra de los palestinos.
La deshumanización de las comunidades; la reducción de las mismas a los actos de brutalidad y barbarie. Marcelo Ali Sánchez, Washington. hjb/tmv