La decisión de PlayStation de romper la colaboración con Kojima para el desarrollo de Physint, su nuevo videojuego de sigilo e infiltración, ha dejado tras de sí un mar de dudas y debates. El proyecto ahora está al amparo de Microsoft, que ha salido al rescate mediante un nuevo acuerdo entre Kojima Productions y XBOX, pero ahora conocemos el motivo que inició todo el drama con Sony. Porque, de acuerdo con fuentes familiarizadas con toda la situación, el título del padre de Metal Gear ya había estado generando preocupaciones internamente por su elevado presupuesto y plazos incumplidos. Jason Schreier, periodista que se ha establecido como la fuente más fiable de la industria en lo que respecta a particularidades internas de los desarrollos, ha hecho unas cuantas llamadas tras conocer la escisión entre Sony y Kojima Productions; conversaciones cuyas conclusiones ha plasmado en un nuevo artículo de Bloomberg.
Básicamente, las fuentes del editor, que han preferido mantenerse en el anonimato porque no pueden hablar de tales temas con la prensa, Physint había estado encendiendo varias alarmas en Sony debido a preocupaciones por el coste de la producción, la rentabilidad potencial y la exclusividad; así como por no llegar a ciertos hitos de desarrollo. Vamos por partes, porque cada razón detrás de la maniobra tiene su miga. Para empezar, Sony no había tenido una experiencia totalmente positiva con Death Stranding y su secuela; de acuerdo con las fuentes de Schreier, el viaje de Sam Porter Bridges no había alcanzado las expectativas de ingresos que había estimado la matriz de PlayStation. De este modo, dado que Physint no estaba cumpliendo plazos de desarrollo previstos y ya requería de un presupuesto mayor del esperado, sumado al hecho de que todavía quedan años para su lanzamiento, Sony se estaba empezando a poner nerviosa con el devenir del proyecto y su impacto en la compañía.
Por si esto fuera poco, también se han citado preocupaciones por la exclusividad. Básicamente, a Sony no le hacía gracia invertir cientos de millones de dólares en un videojuego que no estuviera permanentemente en consolas PlayStation. A fin de cuentas, es Kojima Productions quien posee la IP de Death Stranding y ha impulsado ambos títulos para que se lancen sólo como exclusivos temporales en PS4 y PS5. Con el tiempo, los jugadores han podido descubrir las aventuras de Sam más allá de las fronteras de PlayStation.
La nueva estrategia de PlayStation y la relación con Kojima Ahora bien, es evidente que PlayStation no es la misma compañía que hace 10 años y ha cambiado sus procedimientos a la hora de aprobar proyectos y colaboraciones con estudios externos. Y esto también ha pasado factura a Physint, pues el fracaso de Sony en su estrategia de impulsar la producción de múltiples juegos como servicio (especialmente Concord, que se estableció como uno de los batacazos más sonados de su historia) ha dado lugar a una nueva filosofía interna. En resumidas cuentas, y siempre de acuerdo a las fuentes de Schreier, PlayStation ha pasado a aplicar plazos de desarrollo más estrictos. De forma paralela, Schreier también ha comprobado que las relaciones entre PlayStation y Kojima no son como las de antaño.
Bien es cierto que ambas partes han estado colaborando estrechamente desde los tiempos de PS1 con Metal Gear Solid; un vínculo que se mantuvo incluso después de que el creativo nipón abandonara Konami y se pusiera manos a la obra con Death Stranding en Kojima Productions. Sin embargo, las fuentes del periodista aseguran que muchos de los ejecutivos que tenían una buena relación con Kojima han abandonado la compañía durante los últimos años. Por su parte, Microsoft ha adoptado un funcionamiento que encaja con las necesidades de Kojima Productions. En este sentido, XBOX ahora lanza sus videojuegos tanto en sus consolas como en PC; lo que coincide con la estrategia planteada por el estudio de Kojima.
Sony ya ha anunciado que no planea lanzar más exclusivos en PC, así que Kojima Productions tendría que apoyarse en una editora diferente, o asumir las tareas de distribución, para llevar Physint a dicha plataforma; tal y como sucedió con el primer Death Stranding, que contó con la ayuda de 505 Games en su aterrizaje en PC. Por lo tanto, Sony no vería ni un céntimo de una versión de Physint para ordenadores; algo que no ocurriría con Microsoft, dado que su ecosistema también abarca PC. Sea como fuere, ahora es XBOX la que tiene a Kojima en su plataforma (por partida doble; recordemos que Microsoft también financia OD) y el equipo ya se prepara para llevar a cabo iniciativas más allá de los videojuegos. A fin de cuentas, Asha Sharma, CEO de XBOX, asegura que la estrategia de la compañía contempla la expansión de propiedades intelectuales de la división gaming a medios lineales, así que el trato con el conglomerado tecnológico también incluye derechos de producción de películas y series tanto para Physint como para OD.
Quedará por ver cómo se desarrolla esta relación (ahora reforzada) entre Kojima y los de Redmond. Sin embargo, lo que está claro es que romper con una de las figuras más reconocidas de toda la industria de los videojuegos ha sido una táctica sorprendente por parte de Sony. En 3DJuegos | Se estrenó en 2025 y aunque desafía la lógica, hoy es mejor opción que hace un año. Análisis de MSI Claw 8 AI+