Hay un pequeño agujero en muchos teléfonos móviles que pasa completamente desapercibido. Está en el borde del dispositivo, normalmente junto a otros orificios que sí reconocemos fácilmente, y es habitual pensar que se trata de otro micrófono. Sin embargo, en determinados smartphones tiene una función diferente, ya que sirve para gestionar la presión en el interior del dispositivo. No es algo que se pone ahí por estética ni un hueco que podamos tapar sin consecuencias.
En algunos modelos, este diminuto orificio forma parte del diseño de sellado del teléfono y ayuda a mantener bajo control las diferencias de presión entre el interior y el exterior. Eso sí, no todos los móviles tienen este sistema ni todos los agujeros pequeños que encontramos en la carcasa cumplen la misma función. Los fabricantes distribuyen micrófonos, altavoces, sensores y otros elementos de forma diferente dependiendo del modelo. No es un micrófono Una de las zonas donde más fácilmente puede producirse la confusión es el borde superior del teléfono.
Muchos smartphones incorporan allí un micrófono secundario, utilizado para captar sonido ambiente y mejorar la calidad de las llamadas y grabaciones. Pero algunos dispositivos añaden además otro pequeño orificio destinado a aliviar la presión interna. Xiaomi, por ejemplo, explica en la documentación oficial de modelos como el Redmi Note Pro+, en varias de sus generaciones, que existen tanto un micrófono superior como un pressure relief hole, es decir, un orificio de alivio de presión. La compañía señala que ambos elementos son importantes para el funcionamiento del teléfono y que su diseño está relacionado también con la resistencia frente a la entrada de polvo y agua. ¿Pero qué necesidad tiene un móvil de igualar presiones?
Los modelos con certificaciones como IP67 o IP68 intentan mantener el agua y el polvo fuera del dispositivo mediante un diseño muy sellado. El problema es que un dispositivo completamente cerrado puede experimentar diferencias de presión entre su interior y el exterior debido a cambios de temperatura, altitud o determinadas situaciones de uso. El orificio permite gestionar esa diferencia sin tener que convertir el teléfono en una carcasa completamente abierta. Diferentes agujeros En la parte inferior podemos encontrar el micrófono principal, el altavoz y el puerto USB-C.
En la superior puede aparecer un segundo micrófono, un emisor de infrarrojos en determinados modelos, el altavoz y, en algunos teléfonos, ese orificio de alivio de presión. Google, por ejemplo, identifica varios micrófonos en sus teléfonos Pixel y especifica que algunos están situados en el borde superior, mientras que otros forman parte del sistema de audio inferior. Por eso conviene no introducir el pin de expulsión de la SIM en cualquier agujero que encontremos. Aunque algunos puedan parecer idénticos, detrás de ellos puede haber componentes muy diferentes e incluso sensibles al contacto.
Dañar un micrófono puede provocar que nuestra voz se escuche mal durante las llamadas o que las grabaciones tengan una calidad deficiente. Y si se manipula incorrectamente una abertura relacionada con el sellado del teléfono, también podemos comprometer la protección frente al agua y el polvo. De hecho, Xiaomi señala expresamente que tanto el micrófono como el orificio de alivio de presión forman parte de elementos críticos del diseño del teléfono. ¿Qué ocurre si lo tapas? La respuesta depende del componente concreto.
Si tapamos un micrófono, evidentemente afectaremos a la captación de sonido. Si bloqueamos un orificio de alivio de presión, podemos interferir con el funcionamiento previsto por el fabricante. De hecho, en determinados dispositivos, este sistema está especialmente relacionado con la construcción resistente al agua.