En plena revolución institucional y deportiva, el Valencia resucitó en Mendizorroza. Dos días después de la destitución de Carlos Corberán y Ron Gourlay, los valencianistas rompieron con su desastroso arranque liguero con una victoria balsámica ante el Alavés (0-1), un triunfo que devuelve la ilusión a un equipo que llegaba hundido y que encontró en Luis Rioja, autor del gol en el minuto 78, al inesperado héroe para estrenar su casillero de victorias en LaLiga. Dijo Óscar Sánchez en la previa del partido que lo tenía fácil porque el equipo estaba muy bien trabajado por Corberán. Pero la realidad es que el Valencia parecía otro.
Agresivo, enérgico, decidido y atrevido. El técnico del filial hizo hasta cinco cambios. Entre ellos, confió para debutar en el joven mediocentro de 18 años Mayol y rescató del banquillo a Hugo Duro. Desde el inicio, los valencianistas llevaron el control en el bastión de Mendizorroza, donde no ganan desde 2017.
El inicio liguero del Alavés en su feudo ha sido inmejorable con pleno de tres victorias, pero el Valencia amenazó con conquistarlo pasado el primer cuarto de hora. Danjuma superó a Sivera con un tiro cruzado tras una gran jugada de Javi Guerra, pero el neerlandés estaba adelantado y su gol quedó anulado. Fue el primer gran aviso de los valencianistas, que fue seguido por un débil chut de Maffeo y otro de Ugrinic que se envenenó y obligó a volar al portero alicantino. Pasada la media hora, el Alavés fue sintiéndose más cómodo y creciendo en el partido.
Lucas Boyé y Toni Martínez tuvieron sus primeras oportunidades, pero sus disparos se marcharon demasiado cruzados. Antes del descanso, el equipo de Quique encontró a su puñal Ángel Pérez y fue cuando completó sus mejores minutos. No fue casualidad. Cada vez que el lateral entraba en contacto con el balón para centrar, creaba una acción de peligro.
Incluso también fue uno de los rematadores en la acción más clara de peligro, que llegó ya pasado el minuto 47, pero Dimitrievski sacó una gran mano y luego se quedó con un testarazo de Koski. Tras el descanso, el ritmo bajó y las ocasiones claras desaparecieron. Óscar Sánchez dio entrada a Luis Rioja y Otorbi en busca de reavivar el ataque y Quique hizo lo mismo con Mariano y Youssef. Los minutos pasaban y nada cambiaba, hasta que la calidad de Javi Guerra se impuso.
El ‘8’ del Valencia filtró el balón para Luis Rioja, que cumplió con la ‘ley del ex’ con una picadita tras la que se volvió a lesionar y abandonó Mendizorroza entre lágrimas. Otorbi se quedó cerca de poner el segundo tras otra cabalgada de Javi Guerra mientras el Alavés se volcó en busca de un empate que no llegó.